tranquilizantes o Ansiolíticos

Los tranquilizantes o Ansiolíticos

Todos los seres humanos y sobre todo los que vivimos en un mundo complejo y lleno de estrés como el moderno, padecemos de un cierto grado de ansiedad. No solamente es normal sino que es necesaria como mecanismo de defensa ante posibles ataques del ambiente. La reacción de ansiedad nos prepara para defendernos.

No se conoce con exactitud la fisiología de la ansiedad aunque se relaciona con alteraciones bioquímicas sobre el sistema límbico .

El sistema límbico no es una estructura en si mismo sino que está formado por varias estructuras cerebrales que regulan las respuestas frente a estímulos. Es decir, en él se encuentran lo que llamamos instintos o respuestas automáticas, entre ellos la memoria innata o natural, el hambre, la saciedad, la atención, el deseo sexual y el relacionado con la satisfacción de otras necesidades corporales como la de miccionar o defecar, las emociones como el placer, miedo, la ira o la agresividad; rasgos innatos de la personalidad y la conducta (o sea la forma de ser en general).

Está formado por partes del tálamo, hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, cuerpo calloso, septo y mesencéfalo, (aunque esos nombres nos suenen como a chino).

El sistema límbico interacciona velozmente y sin que se necesiten otras estructuras cerebrales, por lo que puede considerarse autónomo o inconsciente. Se relaciona con los sistemas endocrino, nervioso autónomo (formado por el simpático y el parasimpático) y el nervioso periférico o sea que puede hacer que los músculos se tensen o se relajen incluso puede hacer que fallen los esfínteres y que, ante un estímulo aterrorizante una persona puede orinar o defecar involuntariamente.

Se ha descrito la relación entre los estados de ansiedad y aumento de actividad noradrenérgica (relacionada con liberación de NORADRENALINA, un neurotransmisor y hormona); también aumenta la producción de  serotonina y una disminuye la actividad gabaergica (El ácido GAMA-AMINOBUTÍRICO (GABA es un aminoácido no relacionado con las proteínas, que está presente ampliamente en microorganismos, plantas y animales y es el principal NEUROTRANSMISOR INHIBIDOR en el nuestro sistema nervioso. Su principal papel es la reducción de excitabilidad neuronal y está  directamente relacionado a la regulación del tono muscular produciendo RELAJACIÓN).

Los síntomas de la ansiedad son muy variables e incluyen taquicardia, palpitaciones, paidez, sudoración fría, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, molestias digestivas como náuseas, vómitos o sensación de “nudo” en el estómago, alteraciones del apetito, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, mareo e inestabilidad generalizada con sensación de despersonalización y un miedo inexplicable.

La ansiedad puede darse en forma de ATAQUES o CRISIS DE PÁNICO o puede ser crónica y no afectar la capacidad de acción de la persona. Las crisis de pánico generalmente producen HIPERVENTILACIÓN o sea respiración acelerada que lleva a pérdida de ácido y ALCALOSIS RESPIRATORIA por lo que a veces se trata poniendo al paciente a respirar dentro de una bolsa de papel para que acumule CO2.

Desde la antigüedad se conoce la ansiedad y se usaban plantas medicinales como la VALERIANA, la BELLADONA, el LÚPULO, la LAVANDA, el TILO, el AZAHAR y terapias como la hipnosis (sugestión como se le llamaba) la relajación, los baños calientes, aceites balsámicos, meditación y acupuntura).

Los primeros medicamentos ansiolíticos fueron los derivados del opio como el elixir paregórico, el láudano y el mismo opio fumado y luego la morfina y otros. Luego aparecieron los llamados BARBITÚRICOS en Alemania a mediados del siglo 19 pero en estos medicamentos resulta imposible diferenciar la acción ansiolítica de la hipnótica. O sea que la persona tiende a dormirse por lo que la tranquilización se produce por medios naturales. En ese mismo sentido funciona la melatonina.

Posteriormente se inventaron las benzodiacepinas por parte de la compañía ROCHE de Suiza en el año 1949 (la primera se llamó LIBRIUM) y estas sustancias en dosis altas producen sedación y sueño, es posible utilizarlas en dosis ansiolíticas aparte que, con el tiempo, la persona desarrolla tolerancia para el efecto hipnótico y simplemente ya no se duerme. Estos medicamentos constituyen uno de los grupos de medicamentos mas recetados en la práctica médica actual, aunque su pico fue en la década de los 70s del siglo pasado y, desde entonces, han venido disminuyendo, dando paso a los inhibidores de la recaptación de la serotonina.

Algunos descubrimientos han llevado a diferenciar las benzodiacepinas entre las de ALTO PODER HIPNOTICO como el midazolan o dormicum y otras con una orientación ansiolítica como el alprazolam, diazepan, lormetazepam y lorazepan (que también producen sueño y no deben utilizarse cuando se conducen vehículos, sobre todo bicicleta, motocicleta o maquinaria pesada)

Las benzodiacepinas se unen a un sitio del receptor gabaergico y como consecuencia de esta unión se produce mayor actividad del GABA y por lo tanto TRANQUILIZAN el sistema límbico.

Otros tranquilizantes se utilizan en pacientes psiquiátricos y se conocen como ANTI-PSICÓTICOS. Pero también se utilizan en dosis bajas en el tratamiento de la ansiedad y pueden tener gran éxito en este campo.

En los casos de ANSIEDAD CRÓNICA se puede asociar frecuentemente un deficiente  SECRECIÓN Y UTILIZACION de SEROTONINA por lo que se utilizan los inhibidores selectivos de la recaptación de esa sustancia que, aunque indicados para el tratamiento de la depresión leve, moderada o severa, también tienen gran aplicación como ansiolíticos, aunque esa no es la indicación fundamental y realmente no deben utilizarse, sobre todo en las llamadas CRISIS DE PÁNICO.

Los siete jinetes de la muerte

REGRESAN LOS DEMONIOS (O a lo mejor… nunca se han ido)

La aparición de los antibióticos y los métodos de control de infecciones después de la segunda guerra mundial, alimentó esperanzas en los científicos y no científicos del mundo, en el sentido de una posible “erradicación total” de ese flagelo que la humanidad ha tenido que enfrentar. Ese optimismo tuvo su pico en la declaración de la OMS en 1978 en Alma Ata (antigua Unión Soviética) en la que se formularon los postulados de Salud Para Todos para el Año 2000, que predecían que aún las naciones más pobres de la Tierra iban a tener una transición en sus sistemas de salud, con erradicación prácticamente total de las principales enfermedades de transmisión masiva y que las infecciones no serían más una amenaza para la salud del mundo. Veamos cual fue la triste realidad               

Las enfermedades infecciosas permanecen a nivel mundial como la primera causa de muerte, produciendo de un 25 a un 35% de todas los decesos que se registran anualmente (entre 13.5 y 19 millones de muertes en 1998).

La mayor parte de las muertes por infecciones ocurren en los países pobres y entre ellos la mayoría de las víctimas son niños.

Las infecciones cuentan por en 41% de la “Carga de Enfermedad” valorada por años de vida ajustados por discapacidad (DALYS), en comparación con un 43% de las enfermedades no infecciosas y un 16% de los accidentes o muertes violentas

A pesar de que ha habido algún progreso en el control de las enfermedades previsibles por vacuna, como polio, tétanos neonatal y sarampión, un documento producido por el gobierno de los Estados Unidos  ha identificado al menos 29 nuevas enfermedades infecciosas que han aparecido desde 1973, muchas de ellas incurables o de muy difícil control como el VIH/SIDA, la fiebre hemorrágica Ébola, Hepatitis C, etc.

Una veintena de enfermedades que se encontraban “controladas”, como la tuberculosis, el cólera, la malaria y el dengue, ha re-emergido después de un periodo de aparente disminución, con el agravante que volvieron con mayor fuerza y con cepas más resistentes a los métodos tradicionales de control.

La globalización y el aumento de los movimientos trans-fronterizos de personas y bienes perecederos ha creado un riesgo permanente de extensión epidémica de algunas infecciones que, hasta el momento se han mantenido aisladas a los países menos favorecidos, sobre todo el África Sub-Sahara, el Lejano Oriente y algunos países de la antigua Unión Soviética. Así tenemos que en los Estados Unidos el número de muertes por infecciones se ha duplicado desde 1980 en que se alcanzó el nivel más bajo de la historia, llegando a 170,000 muertes en 1999.

Los Siete Jinetes de la Muerte:

Las 7 enfermedades infecciosas más mortíferas del momento son, de acuerdo a la OMS y al AFMIC (Armed Forces Medical Intelligence Center) 1.-  HIV/SIDA, 2.-  tuberculosis, 3.-malaria,  4.- hepatitis B y C, 5.-  enfermedades respiratorias bajas, 6.-  diarrea y 7.- sarampión.

HIV/SIDA

Después de su descubrimiento en 1983, la expansión de la pandemia del SIDA creció rápidamente a lo largo del mundo y, a pesar de que al parecer, su crecimiento se ha contenido en algunos países, a nivel global no se ve tendencia para un abatimiento de su progreso. Aproximadamente 2.3 millones de personas murieron por esta enfermedad en 1998 y aparecieron ese mismo año casi 6 millones de nuevos casos. Cerca de 40 millones de personas infectadas viven en la actualidad, según cálculos de la OMS.

A pesar de que, en los países desarrollados, el ritmo de muerte ha disminuido en 2/3 gracias a mejores campañas de prevención y a los costosos tratamientos multi- droga,                                                                                                             

la pandemia continúa expandiéndose en el tercer mundo, sobre todo el África Sub-Sahara, en donde se registra el 95% de las muertes totales. A pesar de que esta región del mundo es la de más alta prevalencia, el problema se está extendiendo rápidamente hacia La India, Rusia, China y gran parte del resto de Asia.

Tuberculosis: 

La Tb, esa aristocrática enfermedad de la edad moderna que causaba la muerte a lánguidas margaritas y elegantes figuras de la alta sociedad, disminuyó mucho en los países desarrollados y cuasi-desarrollados como el nuestro hasta el punto de que, hospitales enteros dedicados a su tratamiento como el Blanco Cervantes y el Sanatorio Durán, debieron ser cerrados o dedicados a otros menesteres.

Sin embargo, exacerbada por la multi resistencia a las drogas, la limitada efectividad de la vacuna y la asociación con el SIDA, el subdesarrollo y la pobreza, hace que este fenómeno social regrese incluso a las sociedades más desarrolladas las que enfrentan hoy día también graves problemas derivados de la inmigración ilegal o derivada de antiguas políticas colonialistas.

La enfermedad es especialmente prevalente en Rusia, India, el Sudeste de Asia, África Sub-Sahara y partes de Latinoamérica. Más de un millón y medio de muertes ocurrieron el año pasado en relación a este padecimiento y aparecieron más de 7 y medio millones de casos nuevos, el 10% de los cuales fue por bacterias resistentes a los tratamientos convencionales. El problema de la resistencia es catastrófico ya que el costo del tratamiento se incrementa entre 10 y 15 veces haciéndolo prohibitivo para los países pobres y también la coinfección con virus del SIDA.

La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia global en 1993, pero el problema continúa creciendo, especialmente debido a la resistencia multi-droga y a la asociación entre Tb y SIDA.                                

La enfermedad es especialmente prevalente en Rusia, La India, el Asia del Suroeste, África Sub-Sahara y algunos países de América Latina. La mortalidad reportada parece haber disminuido dramáticamente entre 1995 y 1998, pero lo que ocurrió es que se empezaron a reportar las muertes por Tb en los pacientes con SIDA como causadas por esta última enfermedad. Se reportan anualmente unos 7 y medio millones de nuevos casos.

A pesar de que la mayoría de las muertes ocurren en países en desarrollo, las regiones más desarrolladas del mundo están sufriendo el embate de la infección debido a la resistencia a las drogas y a la disminución de las medidas preventivas

control en la década de los 60 con el uso de insecticidas de larga duración, principalmente el DDT (Dicloro, difenil tricloroetano) un potente insecticida que fue prohibido en la década de los 70 por influencia de la Environmental Protection Agency de los Estados Unidos en defensa de ciertas aves y peces en los que el producto se podría acumular ya que se alimentaban básicamente de insectos que habían ingerido la sustancia.

A partir de la suspensión de los programas rutinarios de rociamiento con insecticidas, el control de los mosquitos vectores de esta enfermedad bajó, lo que ha marcado un repunte severo de la misma con un problema agregado de resistencia a las drogas, mientras que los prospectos para una potencial vacuna, a pesar de los esfuerzos del investigador colombiano Patarroyo.

En 1998 se estimó que 300 millones de seres humanos fueron infectados con malaria y de ellos fallecieron más de 1,100,000. La mayor mortalidad se da nuevamente en África Sub-Sahara y en el lejano Oriente, sobre todo Malasia y Tailandia en donde el problema de la resistencia del “falciparum” a las drogas se ha vuelto un obstáculo muy difícil de superar.

Hepatitis B y C:

En el año 1997 la hepatitis B causó al menos 600,000 muertes y su incidencia es endémica en los países en desarrollo, con un número cercano a los 350 millones de portadores en todo el mundo.

La variedad de hepatitis C es menos frecuente pero notablemente más letal y su incidencia a aumentado dramáticamente, siendo actualmente un contribuyente importante en los casos de cirrosis y cáncer del hígado. La OMS estima que el 3% de la población global se encuentra infectada con hepatitis C, lo que significa que aproximadamente 170 millones de personas están en riesgo de desarrollar complicaciones de la enfermedad. Se ha logrado determinar que aproximadamente un 25% de las personas infectadas con ambos tipos de virus terminarán con cirrosis o cáncer hepático en los siguientes 20 años después de la infección. Es de notar que estas enfermedades son previsibles por vacunación, por los que su incidencia en el mundo que goza de condiciones sanitarias desarrolladas ha bajado notablemente.

Infecciones Respiratorias Bajas:

En especial nos referimos a la influenza y la neumonía, las cuales son responsables por 3 y medio millones de muertes alrededor del mundo en el año 1998. La mayoría de los muertos son niños que viven en condiciones de pobreza en los países en desarrollo. Esta cifra es alta pero es uno de los casos en los que se puede notar mejoría, ya que en el año 1993 el estimado de la OMS fue de 4.1 millones. La vulnerabilidad aumentada a las infecciones respiratorias la determina el estado de depresión inmunológica asociada con la desnutrición y el crecimiento de la resistencia de las bacterias a los antibióticos conocidos tal como la penicilina.

Mientras las condiciones socioeconómicas de esos niños no mejoren ostensiblemente, no será posible abatir la frecuencia de estos males.

Diarreas:

El consumo de aguas contaminadas por materia fecal de personas o animales o alimentos preparados en condiciones higiénicas deficientes, aunado a la desnutrición y, sobre todo, a la ignorancia de las madres que desconocen los principios básicos de la rehidratación oral, es la causa de más de 2 millones de muertes alrededor del mundo, la totalidad de las cuales ocurren en niños de menos de 6 años. Si bien el número ha disminuido desde más de 3 millones en 1993, esta disminución puede estar más en relación con el control de la epidemia de cólera, que con mejoramiento real de las condiciones sanitarias y socioeconómicas en los niños que viven en sociedades menos favorecidas. La principal causa de muerte es la Escherichia Coli, sin menospreciar la contribución de otros tipos como la disentería bacilar (shigelosis) el cólera y ciertos virus como los rotavirus que son prevalentes en todo el mundo en desarrollo y, recientemente, también en los países que emergieron del antiguo bloque soviético. Las inversiones en alcantarillado sanitario y agua potable, así como campañas de educación a los padres de familia son pobres en esos sitios y no parecen prometer una solución al problema, al menos a corto plazo.

Sarampión:

Cuarenta y dos millones de niños son infectados anualmente por esta enfermedad en todo el mundo y, de ellos, mueren cerca de 900,000. En este caso se ha podido lograr una reducción de la mortalidad la cual fue reportada en 1,300,000 en el año 1993 y esa reducción se puede atribuir casi completamente a las campañas masivas de vacunación. A pesar de ello continúa siendo la causa principal de muerte entre las personas desplazadas o refugiadas por causa de catástrofes naturales o provocadas por el hombre.

Esta enfermedad se espera que siga causando estragos en el África Sub-Sahara en donde las condiciones sanitarias son muy precarias y la frecuencia de vacunación muy baja, esperándose también epidemias aisladas pero no despreciables en los países de Centro y Sur América que tienen mayores índices de vacunación pero aún distan mucho de alcanzar tasas aceptables. 

Omega 3 y Omega 6

OMEGA TRES Y OMEGA 6

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES?

Un grupo de científicos uruguayos, encabezado por el Dr. Bartolomé Ángel Grillo, ex vicepresidente de la OMS, con el apoyo del país y del Instituto Antártico viajó en el año 1984 a la Antártida, con el fin de estudiar el pingüino. Un animal que, a pesar de consumir altas proporciones de grasa en su dieta, no desarrolla la enfermedad y que tiene un sistema cardiovascular similar al humano.

Lo que encontró este grupo de científicos fue el Krill, alimento que ingieren estas aves, las ballenas y los elefantes marinos, y tiene una alta concentración de ácidos Omega 3, un ácido graso necesario para muchos animales incluyendo los humanos que no lo podemos producir por lo que forma parte de los llamados ACIDOS GRASOS ESENCIALES.

Ya existía un estudio llevado a cabo por investigadores daneses Hans Olaf Bang y Jorn Dyerberg,  durante la década de 1970. Ellos investigaron la dieta de los inuit que es un nombre común para los distintos pueblos que habitan las regiones árticas de América. La palabra significa «La gente» (en inuktitut, inuit), el singular es inuk, que significa «hombre» o «persona» y encontraron que, a pesar de comer una dieta basada en carne y grasa de animales, la frecuencia de enfermedad cardiovascular era mínima y no tenían arteriosclerosis.

El estudio concluyó que los ácidos grasos omega-3 (ácidos eicosapentanóico y docosopentanóico) ejercían un efecto protector sobre la función cardiovascular.

Omega-3 y omega-6: ¿cuál es la diferencia?

Un desequilibrio en el consumo de omega-3 y omega-6 tiene consecuencias negativas sobre nuestra salud. La importancia de incrementar el consumo de ácidos grasos esenciales (AGE), es decir, aquellas grasas que son saludables y que nuestro cuerpo no es capaz de fabricar por sí solo. Grasas que debemos obtener a través de los alimentos y que conocemos con el nombre de omega-3 y omega-6.

Una cadena de ácido graso está formada por átomos de carbono unidos entre sí por enlaces simples o dobles y eso es lo que determina que sean saturados, mono o poli-insaturados. Como por ejemplo:

C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-COOH  Con otros átomos de hidrógenos en los restantes carbonos, sería un ácido graso saturado de 17 carbonos.

Si lo que tenemos es algo así  C-C-C=C-C-C-C=C-C-C-COOH entonces tenemos un ácido graso poli-insaturado OMEGA 3 porque el primer doble enlace se encuentra a tres carbonos del CARBONO OMEGA que es el que ocupa la posición final de la cadena. Este C-C-C-C-C-C-C=C-C=C-C-C-C-COOH sería entonces un OMEGA 6.

Como dijimos nuestro cuerpo NO PUEDE PRODUCIR DOBLES ENLACES EN POSICIONES 3 O 6 por lo que se llaman esenciales.

La importancia de consumir omega-6 y omega-3

Las grasas son uno de los tres tipos de alimentos que consumimos diariamente, junto con los carbohidratos y las proteínas y son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Necesitamos grasa para que nuestro cuerpo produzca hormonas, porque forma parte de la membrana que protege cada una de nuestras células, y porque es la materia principal que compone el cerebro y las membranas que recubren y protegen a los nervios.

La grasa omega-3 interviene en la regulación de la inflamación, evita que la sangre coagule demasiado y facilita que fluya correctamente dentro de las venas y arterias, reducir las citoquinas involucradas en la inflamación, mejora la respuesta de la insulina, y regular la producción de prostaglandinas favorables.

A  menudo leemos que hay que aumentar el consumo de omega-3 y disminuir el de omega-6, como si este último fuera una grasa mala pero eso no es así, el cuerpo necesita tanto omega-3 como omega-6, pero deberemos tener en cuenta la proporción entre el consumo de uno y otro para que hagan su función correctamente dentro del cuerpo conservando la relación correcta entre los ácidos grasos omega-6 y omega-3 debería ser aproximadamente 4 de omega 6 por 1 de omega 3.

Dicho de otro modo, necesitamos aproximadamente doce gramos diarios de Omega 6 y tres de Omega 3. La típica dieta occidental  tiene una relación entre 15:1 y hasta de 20:1 y ese desequilibro lleva serios problemas de salud. O sea que debemos aumentar el consumo de OMEGA 3 y disminuir el de OMEGA 6. Eso se dice más fácil de lo que es en realidad.

El consumo total de grasa diaria para una persona promedio, debe ser entre un 25 y un 30% de las Calorías totales o sea 500 y 600 Calorías y, como la grasa produce 9 Calorías por gramo, eso será entre 55 y 65 gramos diarios. Normalmente consumimos más que eso; si el consumo de grasas poli-insaturadas debe ser de unos 15 a 20 gramos diarios, entonces consumimos entre 40 y 52 gramos de grasas saturadas.

GRASAS VEGETARIANAS

Vimos que los esquimales obtienen sus Omega 3 a partir de la carne y del Krill, pero nosotros no necesitamos comer diariamente carne de salmón de Alaska o kril, ya que tenemos muchas fuentes a partir de vegetales comunes que nos pueden ayudar a llenar esos requerimientos, como son el aguacate, las nueces, las semillas de chía, las nueces, muchas algas y hongos, la linaza, la mantequilla de maní y otros alimentos. Si tiene duda de su consumo de Omega 3, puede recurrir a consumir 2 cápsulas de 1 gramo cada una por día, con eso y una alimentación normal, llenará los requerimientos diarios

Los Omega 6 se obtienen a partir de la mayoría de los aceites vegetales como el de oliva, soya, maíz, canola y otros. Se recomienda también incluir una pequeña cantidad de aceite de coco que le proporcionará ACIDOS GRASOS DE CADENA MEDIA, de los que hablaremos en otro comentario.

Inteligencia artificial (IA)… ¿Es eso posible?

Suponemos que una máquina de tenga IA es una que es capaz de «razonar como un ser humano» y eso nos lleva a la pregunta fundamental del tema «¿Qué es razonar o pensar?»

Y la otra pregunta «¿Solo los seres humanos razonan

Nos dicen los defensores de la teoría del origen especial del ser humano dentro de las demás criaturas de la creación, que el pensamiento es obra de un poder superior infundido al ser humano y al cual no pueden acceder los demás animales pero esa manera de pensar parece no corresponderse con el hecho que, de una u otra manera y en diferente medida, muchos animales son capaces de tomar decisiones basadas en información obtenida del ambiente que los rodea. Normalmente a eso le llamamos «Instintos» como el instinto de supervivencia la reacción de escape ante un peligro o la tendencia de algunos animales como los perros y otros de acercarse a aquellas personas que los aprecian y alejarse de quienes pretenden hacerles daño.

El caso es que, instinto o no, esas decisiones necesitan de un trabajo de la mente o podríamos decir del cerebro y los millones de neuronas repartidas por todo el organismo que produce «respuestas coordinadas» y por lo tanto «inteligentes».

Entonces… si una máquina es capaz de tomar una decisión como responder a una pregunta compleja, decidir cual es la mejor ruta para conectar dos puntos, modificar un proceso para adaptarlo a una mayor productividad o, aún más, corregir sus propios errores mejorando sus métodos de trabajo… ¿No es eso entonces pensar?.

El pensamiento en mi manera de verlo, tiene dos connotaciones: el pensamiento abstracto que nos permite «elucubrar» sobre temas como la cuadratura del círculo o la inmortalidad del alma pero que no nos lleva a ninguna conclusión práctica y el pensamiento práctico que es el que nos permite diariamente tomar las decisiones vitales que preservan nuestra integridad física y nos facilitan la realización de las tareas diarias de nuestra vida.

Pretender que, con la tecnología actual, una máquina sea capaz de pensamiento abstracto es un poco difícil ya que aún una muy buena parte de los seres humanos nunca se enfrascan en ese tipo de pensamiento pero, por el contrario, el razonamiento que nos permite actuar de una u otra manera es, en cierto modo, compartido por todos los humanos además de muchos animales e incluso seres unicelulares que son capaces de reaccionar ante estímulos y buscar alimento o protegerse de una amenaza.

Además de esas formas de inteligencia, tenemos en el ser humano y posiblemente en muchos animales, la capacidad de formar relaciones entre diversas entidades nosológicas como por ejemplo saber que si hay luz y el sol está presente, entonces es de día y que si la que está presente es la luna, entonces muy posiblemente sea de noche.

La clave de ese pensamiento la tenemos en la palabra «MUY POSIBLEMENTE» que nos habla de «probabilidades» y esto es una de las funciones más superiores del cerebro humano la posibilidad de calcular que tan probable resulta el resultado de una observación o, peor aún, la mezcla de muchas observaciones concatenadas. Esto, junto con el pensamiento abstracto, es posiblemente la función más difícil que una mente puede llevar a cabo y la fuente de la mayor parte de los errores en que incurrimos al «emitir un juicio» acerca de una determinada situación y responde a la pregunta en inglés «¿What If?».

Un pionero de este pensamiento fue el científico británico Alan Turing que descifró los códigos alemanes durante la segunda guerra mundial y que sentó las bases de la posible IA basada en «ALGORITMOS» que es posiblemente como piensa nuestra mente.

¿Qué es un algoritmo o un árbol de decisión?

En matemáticas, lógica, ciencias de la computación y disciplinas relacionadas, un algoritmo (del griego y latín, dixit algorithmus y este a su vez del matemático persa Al-Juarismi) es UN CONJUNTO DE REGLAS ORDENADAS Y FINITAS QUE PERMITE LLEVAR A CABO UNA ACTIVIDAD MEDIANTE PASOS SUCESIVOS QUE GENEREN CERTEZAS A PARTIR DE VARIAS OPCIONES. Dados un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución. Los algoritmos son el objeto de estudio de la algoritmia.

En la vida cotidiana, se emplean algoritmos frecuentemente para resolver problemas. Algunos ejemplos son los manuales de usuario, que muestran algoritmos para usar un aparato, o las instrucciones que recibe un trabajador en su trabajo. También tenemos el algoritmo de multiplicación, para calcular el producto: Si 4 es multiplicado por cinco, entonces el resultado será «SIEMPRE» y en «TODOS LOS CASOS» 20. Eso lo definimos desde el punto de vista de la lógica Booleana como «SI Y SIEMPRE SI». Tenemos también el algoritmo de Euclides para obtener el máximo común divisor de dos enteros positivos.

Esos son algoritmos de variables simples pero los hay de variables complejas o múltiples y es aquí donde se prueba la inteligencia de una persona o, en nuestro caso, de una máquina. Cuando se introducen muchas variables que pueden afectar un resultado, hasta el momento, ha sido superior un ser humano a la mayor parte de las máquinas pero parece que eso está cambiando rápidamente.

Otro caso en que el ser humano tiene que tomar decisiones complejas es con «LAS ANALOGIAS» o sea el principio de asociación, veamos cómo funciona esto.

Muchas veces la información que recibimos para un algoritmo, viene en formatos diferentes y la mayor parte de las computadoras no tienen capacidad para manejar esto. Un ejemplo baste con las frecuentes «faltas de ortografía» que se incluyen en las comunicaciones actuales, sobre todo en las redes sociales. Si uno ve una nota que dice que «no se puede realisar tal cosa hasta que se aya echo tal otra», podemos fácilmente entender el contexto de la frase aunque no nos formemos una buena opinión del emisor de la misma, pero para una computadora tal cosa no es posible a menos que haya sido programada con un diccionario de sinónimos que le permitan interpretar diversos formatos para una misma palabra. Pero aún en ese caso no podrá salirse del diccionario programado por quienes alimentaron su memoria digital.

El mayor problema no es que las computadoras no puedan interpretar similitudes o analogías en la información que procesan; sino que eso sería sumamente peligroso e invalidaría muchas de las ventajas que puede ofrecer una computadora sobre un ser humano.

Imagínense que su microondas decida que usted le introdujo información errónea y que debe calentar la leche por 10 minutos en vez del minuto que usted programó. Sería poco menos que una catástrofe. Simplemente los seres humanos que seguimos siendo los «dueños» de las computadoras, no los queremos para que nos sustituyan en ese tipo de decisiones aunque se está avanzando a pasos agigantados en la posibilidad de lograrlo. Lo cual a mi personalmente me produce «santo horror».

Continuaremos en otra entrega