El alcohol la obesidad y el cancer

La obesidad y el cáncer.
La nutrición y el cáncer se encuentran en dos escenarios.
Por una parte la nutrición como factor de riesgo y por la otra las consecuencias nutricionales de los tumores y sus tratamientos

Dr Manuel E. Piza

La Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO) publica una advertencia sobre la asociación del consumo de alcohol, el exceso de peso y el cáncer, demostrando que las personas con importantes sobrepesos y, aún en pequeñas cantidades, el uso de bebidas embriagantes puede aumentar la frecuencia de ciertos tumores.

Con respecto a la obesidad, el Instituto Nacional del Cáncer de ese mismo país, la establece como un factor de riesgo definitivo  el exceso de peso, cuando el INDICE DE MASA CORPORAL supera los 35 Kg por metro cuadrado (IMC= PESO EN KILOS DIVIDIDO POR EL CUADRADO DE LA ESTATURA EN METROS) establece la relación entre la obesidad y los siguientes tipos de cáncer (calcular su índice de masa corporal).

  • Cáncer de endometrio: Las mujeres obesas tienen de dos a cuatro veces más probabilidad que las mujeres de peso normal de presentar cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero), y mujeres extremadamente obesas tienen casi siete veces más probabilidad de presentar los más comunes de los dos tipos principales de este cáncer. El riesgo de cáncer de endometrio aumenta con el aumento de peso en la edad adulta, especialmente en mujeres que nunca han usado la terapia hormonal para la menopausia.
  • Carcinoma de esófago: Las personas que tienen exceso de peso o que son obesas tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar un tipo de cáncer de esófago llamado adenocarcinoma esofágico, y en las personas con IMC superior a 45 esa probabilidad más de cuatro veces.
  • Cáncer gástrico de la parte superior o cardias: Los obesos tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer en la parte superior del estómago, es decir, la parte que está más cerca del esófago.
  • Cáncer de hígado: Los obesos tienen doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar este tipo de cáncer y la asociación entre la obesidad y el cáncer de hígado es mayor en los hombres que en las mujeres.
  • Cáncer de riñón: Casi el doble de probabilidad de este tumor se dan entre los obesos que entre personas de peso normal, sobre todo el tipo llamado «de células renales» o hipernefroma que es la forma más común. Esta asociación es independiente de su relación con presión arterial alta que también es un factor de riesgo para el cáncer renal.
  • Mieloma múltiple (tumor de la sangre que se origina en la médula de los huesos): En comparación con los individuos de peso normal, quienes tienen sobrepeso o que son obesos tienen un aumento de un 10 a 20% del riesgo de presentarlo.
  • Meningioma (tumor benigno generalmente de las membranas que recubren el cerebro o la médula espinal): El riesgo de este tumor de crecimiento lento aumenta en casi 50 % de las personas que son obesas y en casi 20 % de las personas que tienen sobrepeso sin llegar a obesidad (IMC 25-33).
  • Cáncer de páncreas: La probabilidad es cerca de 1,5 veces de presentar cáncer pancreático, en los obesos en relación con la gente de peso normal.
  • Cáncer colorrectal (o del intestino grueso): Los obesos tienen aproximadamente 30% más probabilidad de presentarlo que las personas de peso normal y sobre todo se demuestra que en los obesos el diagnóstico por lo general es más tardío y hay mayores posibilidades de complicaciones postoperatorias. Un IMC mayor de 30 está asociado con mayores riesgos de cánceres de colon y de recto tanto en hombres como en mujeres, pero los aumentos son mayores en los hombres.
  • Cáncer de vesícula biliar: En comparación con personas de peso normal, las personas con sobrepeso tienen un ligero aumento (casi 20 %) de riesgo de cáncer de vesícula biliar, y las personas que son obesas tienen un aumento de 60 % del riesgo de cáncer de vesícula biliar (19, 20). El aumento del riesgo es mayor en las mujeres que en los hombres.
  • Cáncer de seno: Muchos estudios han indicado que, en mujeres posmenopáusicas, un IMC más elevado se asocia con un ligero aumento del riesgo de cáncer de seno (mama). Por ejemplo, un aumento de 5 unidades en el IMC está asociado con un aumento de 12 % en el riesgo. En mujeres post menopáusicas, quienes son obesas tienen de 20 a 40 % de aumento en el riesgo de presentar cáncer de mama en comparación con mujeres de peso normal. Los riesgos mayores se observan principalmente en las mujeres que nunca han usado la terapia hormonal para la menopausia y para tumores que expresan receptores hormonales. La obesidad es también un factor de riesgo para este cáncer en hombres pero, en mujeres pre menopáusicas, por el contrario, el sobrepeso y la obesidad están asociados con una disminución de 20 % del riesgo de tumores de seno relacionados con receptores hormonales.
  • Cáncer de ovario: Un alto IMC se asocia con aumento del riesgo de cáncer de ovario, especialmente en mujeres que nunca han usado terapia hormonal para la menopausia. Por ejemplo, un aumento de 5 unidades en el IMC está asociado con un aumento de 10 % del riesgo en ese tipo de
  • Cáncer de tiroides: Un IMC mayor (específicamente, un aumento de 5 unidades en el IMC) se asocia con un ligero aumento (10 %) del riesgo de cáncer de tiroides sobre todo el conocido como papilar. (
Alcohol and Cancer:

El consumo de alcohol se ha establecido como un factor de riesgo para muchas enfermedades malignas y se encuentra en el tercer lugar entre los factores controlables solamente después del consumo de cigarrillos y la exposición a elementos contaminantes ambientales.

El comité de prevención de la sociedad norteamericana de oncología clínica (ASCO) se ha propuesto una campaña para disminuir el consumo de bebidas embriagantes ya que la cantidad de alcohol consumido es determinante del daño derivado. O sea que un consumo moderado de bebidas NO DESTILADAS es compatible con una frecuencia de enfermedad igual a la de la población general o incluso puede tener efectos protectores, pero el consumo de grandes cantidades sobre todo de las bebidas con mayor contenido alcohólico es el que se asocia con aumento de la incidencia y severidad de los tumores.

Así mismo ASCO está estableciendo un liderazgo mundial en el control del consumo excesivo de alcohol y sus objetivos son:

  • Promover la educación pública sobre los riesgos del alcoholismo en relación al cáncer y a otros problemas de salud.
  • Respaldar políticas públicas en diferentes países en contra del uso del alcohol en reuniones y acontecimientos relacionados con encuentros entre políticos y oficiales de los gobiernos.
  • Restringir la provisión de bebidas embriagantes a los menores de edad.
  • Promover la prohibición de bebidas alcohólicas entre las fuerzas armadas a nivel mundial.
  • Prohibir totalmente el consumo de alcohol por parte de menores.
  • Evitar la publicidad de alcohol asociada a eventos deportivos y prohibir el uso de bebidas embriagantes durante esos eventos.
  • Endurecer las leyes contra el consumo de alcohol durante la conducción de vehículos.

El alcoholismo se asocia con cáncer de mama, de hígado, de estómago, de páncreas, de esófago, de vejiga urinaria, y otros tumores y su  consumo también se asocia con una disminución en la capacidad de sobrevivir después de una cirugía o tratamiento de cáncer por lo que constituye un factor de riesgo doble.

Aceite de onagra y otros anti inflamatorios

Un excelente antioxidante

Aceite de Onagra o Evenenig Primrose

La onagra, prímula o hierba del asno (Oenothera biennis) es una planta bianual originaria del norte de América y extendida en la actualidad por toda Europa.

El aceite, obtenido por presión en frío de sus semillas, es muy rico en ácidos grasos esenciales poliinsaturados, especialmente linoleico y gamma-linolénico que, por regular el metabolismo general, desempeñan un papel muy importante en el organismo y son precursores de diversos mediadores celulares e intercelulares (leucotrienos, prostaglandinas y tromboxanos) indispensables para la estabilidad de las membranas de las células del organismo, el desarrollo del sistema nervioso, el equilibrio del sistema hormonal y la regulación de los procesos de coagulación sanguínea.

El Vademécum de prescrip-ción de Fitoterapia recoge como Indica-ciones de la onagra las

Manifestaciones de deficiencias de la conversión de ácido linolénico en gamma-linolénico

  • Eczema atópico,
  • Ictiosis con prurito,
  • Prevención del envejecimiento cutáneo,
  • Síndrome premenstrual,
  • Enfermedades alérgicas,
  • Impétigo,
  • Eritemas,
  • Neuropatía diabética,
  • Artritis reumatoide,
  • Prevención de la arteriosclerosis y los tromboembolismos
  • Elevado riesgo cardiovascular.

Debido a las propiedades y características del ácido gamma-linolénico y de la prostaglandina E1, es bastante amplia la lista de enfermedades en que se ha aplicado con éxito el aceite de onagra. Así, el aumento de colesterol y del contenido graso de la sangre, los trastornos circulatorios (hipertensión arterial y prevención de trombosis, hemorragia cerebral e infarto de miocardio) y genitales (dismenorrea, ciclos irregulares, esterilidad por insuficiencia ovárica, menopausia), afecciones del sistema nervioso (Parkinson, esclerosis en placas, afecciones por degeneración neuronal), trastornos de la conducta (irritabilidad, nerviosismo, neurastenia, esquizofrenia) y de la respuesta inmunitaria (alergia, asma, eccema, dermatitis), procesos reumáticos y problemas dermatológicos (exceso de secreción sebácea o acné, arrugas o sequedad de la piel, fragilidad de uñas y cabello).

Los ácidos grasos esenciales

Los ácidos grasos esenciales (AGE), entre ellos el linoleico y el gamma-linolénico, son ácidos grasos necesarios para el adecuado funcionamiento de las células que, al no poder ser elaborados por el propio organismo, deben ser suministrados con la dieta. El ácido linoleico es el AGE más abundante y se halla sobre todo en los aceites vegetales, las leguminosas y las vísceras. El ácido gamma-linolénico se encuentra en la leche humana y en el aceite de onagra, vegetal que lo contiene en proporciones notables.

El papel bioquímico fundamental de los ácidos grasos esenciales es doble. Primero, son componentes vitales de la estructura de todas las membranas del cuerpo, por lo que una insuficiencia de AGE genera cambios en la conducta de todas las membranas. Y segundo, los ácidos grasos esenciales son los precursores necesarios de las prostaglandinas.

Si la dieta es insuficiente en AGE pueden generarse diversos trastornos, entre ellos, en el corazón y la circulación sanguínea, en la piel, en la inmunidad y la resistencia a la enfermedad, inflamatorios y en la cicatrización de heridas y lesiones, la reproducción y disfunciones cerebrales, así como un defectuoso equilibrio del agua en el organismo.

Varios estudios sostienen que el alcohol provoca una deficiencia de ácidos grasos esenciales. Respecto a la artritis reumatoide, los AGE son mediadores importantes de la inflamación debido a su capacidad para formar prostaglandinas, tromboxanos y leucotrienos.

La ingesta de algunos tipos de aceite puede producir una reducción o un aumento significativos de la inflamación, en función del tipo de AGE que contenga.

El ácido araquidónico es un ácido graso derivado casi en su totalidad de fuentes animales (carne, productos lácteos), que contribuye en gran medida al desarrollo del proceso inflamatorio a través de su transformación en prostaglandinas y leucotrienos PRO-INFLAMATORIOS. Por ello es que las dietas vegetarianas pueden ser beneficiosas en el tratamiento de los enfermedades inflamatorias debido a la disminución de la disponibilidad de ácido araquidónico y por tanto de su transformación.

Las personas con diferentes tipos de eccema presentan una deficiencia de ácidos grasos esenciales o un defecto en la enzima relacionada con cinc implicada en el metabolismo de los mismos, lo que produce una síntesis menor de las prostaglandinas antiinflamatorias.

El tratamiento con aceite de onagra regulariza las anomalías de los AGE y alivia los síntomas del eccema. Las dosis terapéuticas son normalmente 3 o 4 gramos diarios durante un mes, reduciéndose después a 1 gramo diario.

La administración de ácidos grasos esenciales produce una mejora significativa en muchos hombres con hiperplasia prostática benigna. Como conclusión de diferentes estudios se constata una disminución de la orina residual, lo que parece deberse a la corrección de una deficiencia subyacente de ácidos grasos esenciales. Varios autores aconsejan suplementar la dieta con aceite de onagra, a razón de una cucharadita diaria o 4 gramos.

Las prostaglandinas

Las prostaglandinas son compuestos biológicamente muy activos y sumamente importantes en el metabolismo. Se hallan en casi todos los tipos de células y son reguladores vitales que contribuyen al mantenimiento de las funciones de los diversos órganos corporales. Las prostaglandinas, por ejemplo, desempeñan un papel fundamental en el proceso de la hemostasia (detención de un proceso hemorrágico): unas inducen la agrupación plaquetaria y son potentes vasoconstrictores, mientras otras se comportan como antiagregantes y vasodilatadores.

Las prostaglandinas influyen también en la actividad del aparato digestivo,  en la liberación de hormonas sexuales, y en las contracciones uterinas y en parte son responsables de los dolores y molestias menstruales.

Todo eso serían las “prostaglandinas malas”. Pero, al igual que sucede en el caso del colesterol, también las hay buenas, por ejemplo la prostaglandina E1 (PGE1), formada a partir del ácido gamma- linolénico, ingrediente activo de los aceites vegetales y del aceite de pescados de agua muy fría.

La PGE1, entre otras acciones, dilata los vasos y mejora la corriente sanguínea, reduce la presión sanguínea a límites normales, ayuda a prevenir la acumulación de colesterol, permite una mayor eficacia a la insulina, inhibe la trombosis, contrarresta las inflamaciones y controla la artritis, ayuda a regular la función cerebral, inhibe la proliferación anormal de células y regula el sistema de inmunización, y alivia los síntomas físicos y mentales del síndrome premenstrual y de la menopausia.

 

Metabolismo de los lipidos

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La configuración espacial de las moléculas se debe a que algunos de sus átomos se orientan hacia un lado o al otro. Se llama CIS cuando los átomos (por ejemplo los de hidrógeno) se orientan hacia un solo lado y
TRANS cuando se distribuyen simé-tricamente a ambos lados de la molécula. LEVO o simplemente «L» cuando giran la luz polarizada hacia la izquierda lo que ocurre en las mayor parte de las moléculas del cuerpo humano como los «L-AMINOÁCIDOS»  o DEXTRO cuando la luz gira hacia la derecha. Estas diferencias parecen insignificantes pero hacen que una molécula pueda o no entrar en el metabolismo humano.

 

 

 

 

El triptofano un aminoacido super-esencial

Triptófano

Manuel E. Piza 2014

(Ácido 2-amino-3-(1H-indol-3-il) propanoico)

Un Aminoácido súper-esencial.

El tríptofano lo obtenemos de los alimentos pero en algunos casos se recomienda consumirlo extra
El tríptofano lo obtenemos de los alimentos pero en algunos casos se recomienda consumirlo extra

El triptófano (abreviado como Trp o W) es un aminoácido esencial en la nutrición humana y está incluido en el código genético (codón UGG).

Se clasifica entre los aminoácidos apolares, también llamados hidrófobos y es esencial para promover la liberación del neurotransmisor serotonina, involucrado en la regulación del apetito, del sueño y el placer y muy en relación con enfermedades como la depresión y la fibromialgia, siendo beneficioso para el manejo también de la ansiedad, el insomnio, el estrés y el sobrepeso asociado a un comportamiento compulsivo con adicción a ciertos alimentos como los dulces o las grasas. Su aporte es esencial porque el cuerpo no lo puede producir y participa en una infinidad de procesos enzimáticos.

El triptófano abunda en los huevos, las carnes, el amaranto, la leche, los cereales integrales, el chocolate, la avena, los dátiles, las semillas de sésamo, los garbanzos, las semillas de girasol y de ayote, el maní o cacahuete, los bananos o plátanos y la espirulina.

A traves de la melatonina, el triptofano ayuda a conciliar un sueño normal
A traves de la melatonina, el triptofano ayuda a conciliar un sueño normal

Es difícil desarrollar una deficiencia de triptófano excepto en personas enfermas con lesiones graves del tubo digestivo o síndromes caquexiantes o de mala absorción; sin embargo se han hecho algunas recomendaciones para incrementar su consumo en condiciones de estrés, en deportistas de alto rendimiento y en pacientes con las enfermedades que hemos mencionado.

Para un buen metabolismo del triptófano se requiere de la vitamina B6 y del magnesio que también pueden encontrarse deficientes en algunos casos.

El triptófano es esencial en la elaboración de la mayor parte de las proteínas importantes en el organismo ya que debemos recordar que la síntesis proteica progresa unidad por unidad agregando a la cadena los aminoácidos de acuerdo con un patrón establecido en el Acido Ribonucleico o ARN y determinado por el código genético almacenado en el ADN de cada persona. Cuando falta uno de los aminoácidos en la cadena el cuerpo procede a abortar la síntesis y de esa manera entraremos en un estado de carencia de esa proteína específica.

También el triptófano es esencial para que la glándula pineal y el sistema nervioso entérico (SNE) segregue la serotonina, que es un neurotransmisor cerebral y favorece el inicio del sueño, ya que también es precursora de la melatonina, vital para regular el ciclo diario de sueño-vigilia.

La depresión se ha considerado la enfermedad más prevaleciente en la sociedad moderna y sabemos que se encuentra íntimamente ligada a los niveles endógenos de serotonina, noradrenalina y dopamina, por eso se observa un efecto antidepresivo con la dotación adecuada de triptófano.

El triptófano es muy útil en problemas de obesidad donde el componente ansioso sea muy importante (por ejemplo en bulimias o en casos de anorexia). En esos casos proporciona una ayuda para que la serotonina controle el apetito evitando así la típica ansiedad relacionada tanto con el exceso de apetito como con los estados de anorexia en que se desarrolla una aversión hacia los alimentos.

Al actuar sobre el estrés nos ayuda a controlar los niveles de insulina que están relacionados con el conocido SÍNDROME METABÓLICO (ver artículo), puesto que esta hormona se liga al estado de nuestro sistema nervioso y a las sensaciones de apetito y saciedad, además de intervenir en el deposito de colesterol en las arterias, el desarrollo de quistes en los ovarios, el depósito de grasa en el hígado, los problemas menstruales y esterilidad, entre otras cosas.

Algunos pacientes con deficiente funcionamiento de la serotonina y noradrenalina se manifiestan con agresividad y excitación en vez de depresión, todo debido a tensión nerviosa relacionada con la ansiedad.

El triptófano puede suplir parte de la vitamina B3 o niacina (ver artículo) y con cada 60 miligramos de triptófano en la dieta, nuestro cuerpo elabora 1 mg de niacina ayudando a la provisión de esta vitamina. Ésta es, sin embargo, una vía muy cara metabólicamente para suplir los requisitos de la vitamina por lo que es preferible que consumamos la niacina como tal.

Si usted consume suplementos con triptófano, es importante tomarlo fuera de las comidas ya que si no, actúa como simple aminoácido o proteína, pero no efectúa su función beneficiosa sobre el sistema nervioso y otros sistemas (o sea no actúa como medicamento) y en ese caso el L-5-Hidroxitriptófano (5-HTP) es una variante más eficaz.