Omega 3 y Omega 6

OMEGA TRES Y OMEGA 6

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES?

Un grupo de científicos uruguayos, encabezado por el Dr. Bartolomé Ángel Grillo, ex vicepresidente de la OMS, con el apoyo del país y del Instituto Antártico viajó en el año 1984 a la Antártida, con el fin de estudiar el pingüino. Un animal que, a pesar de consumir altas proporciones de grasa en su dieta, no desarrolla la enfermedad y que tiene un sistema cardiovascular similar al humano.

Lo que encontró este grupo de científicos fue el Krill, alimento que ingieren estas aves, las ballenas y los elefantes marinos, y tiene una alta concentración de ácidos Omega 3, un ácido graso necesario para muchos animales incluyendo los humanos que no lo podemos producir por lo que forma parte de los llamados ACIDOS GRASOS ESENCIALES.

Ya existía un estudio llevado a cabo por investigadores daneses Hans Olaf Bang y Jorn Dyerberg,  durante la década de 1970. Ellos investigaron la dieta de los inuit que es un nombre común para los distintos pueblos que habitan las regiones árticas de América. La palabra significa «La gente» (en inuktitut, inuit), el singular es inuk, que significa «hombre» o «persona» y encontraron que, a pesar de comer una dieta basada en carne y grasa de animales, la frecuencia de enfermedad cardiovascular era mínima y no tenían arteriosclerosis.

El estudio concluyó que los ácidos grasos omega-3 (ácidos eicosapentanóico y docosopentanóico) ejercían un efecto protector sobre la función cardiovascular.

Omega-3 y omega-6: ¿cuál es la diferencia?

Un desequilibrio en el consumo de omega-3 y omega-6 tiene consecuencias negativas sobre nuestra salud. La importancia de incrementar el consumo de ácidos grasos esenciales (AGE), es decir, aquellas grasas que son saludables y que nuestro cuerpo no es capaz de fabricar por sí solo. Grasas que debemos obtener a través de los alimentos y que conocemos con el nombre de omega-3 y omega-6.

Una cadena de ácido graso está formada por átomos de carbono unidos entre sí por enlaces simples o dobles y eso es lo que determina que sean saturados, mono o poli-insaturados. Como por ejemplo:

C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-C-COOH  Con otros átomos de hidrógenos en los restantes carbonos, sería un ácido graso saturado de 17 carbonos.

Si lo que tenemos es algo así  C-C-C=C-C-C-C=C-C-C-COOH entonces tenemos un ácido graso poli-insaturado OMEGA 3 porque el primer doble enlace se encuentra a tres carbonos del CARBONO OMEGA que es el que ocupa la posición final de la cadena. Este C-C-C-C-C-C-C=C-C=C-C-C-C-COOH sería entonces un OMEGA 6.

Como dijimos nuestro cuerpo NO PUEDE PRODUCIR DOBLES ENLACES EN POSICIONES 3 O 6 por lo que se llaman esenciales.

La importancia de consumir omega-6 y omega-3

Las grasas son uno de los tres tipos de alimentos que consumimos diariamente, junto con los carbohidratos y las proteínas y son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Necesitamos grasa para que nuestro cuerpo produzca hormonas, porque forma parte de la membrana que protege cada una de nuestras células, y porque es la materia principal que compone el cerebro y las membranas que recubren y protegen a los nervios.

La grasa omega-3 interviene en la regulación de la inflamación, evita que la sangre coagule demasiado y facilita que fluya correctamente dentro de las venas y arterias, reducir las citoquinas involucradas en la inflamación, mejora la respuesta de la insulina, y regular la producción de prostaglandinas favorables.

A  menudo leemos que hay que aumentar el consumo de omega-3 y disminuir el de omega-6, como si este último fuera una grasa mala pero eso no es así, el cuerpo necesita tanto omega-3 como omega-6, pero deberemos tener en cuenta la proporción entre el consumo de uno y otro para que hagan su función correctamente dentro del cuerpo conservando la relación correcta entre los ácidos grasos omega-6 y omega-3 debería ser aproximadamente 4 de omega 6 por 1 de omega 3.

Dicho de otro modo, necesitamos aproximadamente doce gramos diarios de Omega 6 y tres de Omega 3. La típica dieta occidental  tiene una relación entre 15:1 y hasta de 20:1 y ese desequilibro lleva serios problemas de salud. O sea que debemos aumentar el consumo de OMEGA 3 y disminuir el de OMEGA 6. Eso se dice más fácil de lo que es en realidad.

El consumo total de grasa diaria para una persona promedio, debe ser entre un 25 y un 30% de las Calorías totales o sea 500 y 600 Calorías y, como la grasa produce 9 Calorías por gramo, eso será entre 55 y 65 gramos diarios. Normalmente consumimos más que eso; si el consumo de grasas poli-insaturadas debe ser de unos 15 a 20 gramos diarios, entonces consumimos entre 40 y 52 gramos de grasas saturadas.

GRASAS VEGETARIANAS

Vimos que los esquimales obtienen sus Omega 3 a partir de la carne y del Krill, pero nosotros no necesitamos comer diariamente carne de salmón de Alaska o kril, ya que tenemos muchas fuentes a partir de vegetales comunes que nos pueden ayudar a llenar esos requerimientos, como son el aguacate, las nueces, las semillas de chía, las nueces, muchas algas y hongos, la linaza, la mantequilla de maní y otros alimentos. Si tiene duda de su consumo de Omega 3, puede recurrir a consumir 2 cápsulas de 1 gramo cada una por día, con eso y una alimentación normal, llenará los requerimientos diarios

Los Omega 6 se obtienen a partir de la mayoría de los aceites vegetales como el de oliva, soya, maíz, canola y otros. Se recomienda también incluir una pequeña cantidad de aceite de coco que le proporcionará ACIDOS GRASOS DE CADENA MEDIA, de los que hablaremos en otro comentario.

Inteligencia artificial (IA)… ¿Es eso posible?

Suponemos que una máquina de tenga IA es una que es capaz de «razonar como un ser humano» y eso nos lleva a la pregunta fundamental del tema «¿Qué es razonar o pensar?»

Y la otra pregunta «¿Solo los seres humanos razonan

Nos dicen los defensores de la teoría del origen especial del ser humano dentro de las demás criaturas de la creación, que el pensamiento es obra de un poder superior infundido al ser humano y al cual no pueden acceder los demás animales pero esa manera de pensar parece no corresponderse con el hecho que, de una u otra manera y en diferente medida, muchos animales son capaces de tomar decisiones basadas en información obtenida del ambiente que los rodea. Normalmente a eso le llamamos «Instintos» como el instinto de supervivencia la reacción de escape ante un peligro o la tendencia de algunos animales como los perros y otros de acercarse a aquellas personas que los aprecian y alejarse de quienes pretenden hacerles daño.

El caso es que, instinto o no, esas decisiones necesitan de un trabajo de la mente o podríamos decir del cerebro y los millones de neuronas repartidas por todo el organismo que produce «respuestas coordinadas» y por lo tanto «inteligentes».

Entonces… si una máquina es capaz de tomar una decisión como responder a una pregunta compleja, decidir cual es la mejor ruta para conectar dos puntos, modificar un proceso para adaptarlo a una mayor productividad o, aún más, corregir sus propios errores mejorando sus métodos de trabajo… ¿No es eso entonces pensar?.

El pensamiento en mi manera de verlo, tiene dos connotaciones: el pensamiento abstracto que nos permite «elucubrar» sobre temas como la cuadratura del círculo o la inmortalidad del alma pero que no nos lleva a ninguna conclusión práctica y el pensamiento práctico que es el que nos permite diariamente tomar las decisiones vitales que preservan nuestra integridad física y nos facilitan la realización de las tareas diarias de nuestra vida.

Pretender que, con la tecnología actual, una máquina sea capaz de pensamiento abstracto es un poco difícil ya que aún una muy buena parte de los seres humanos nunca se enfrascan en ese tipo de pensamiento pero, por el contrario, el razonamiento que nos permite actuar de una u otra manera es, en cierto modo, compartido por todos los humanos además de muchos animales e incluso seres unicelulares que son capaces de reaccionar ante estímulos y buscar alimento o protegerse de una amenaza.

Además de esas formas de inteligencia, tenemos en el ser humano y posiblemente en muchos animales, la capacidad de formar relaciones entre diversas entidades nosológicas como por ejemplo saber que si hay luz y el sol está presente, entonces es de día y que si la que está presente es la luna, entonces muy posiblemente sea de noche.

La clave de ese pensamiento la tenemos en la palabra «MUY POSIBLEMENTE» que nos habla de «probabilidades» y esto es una de las funciones más superiores del cerebro humano la posibilidad de calcular que tan probable resulta el resultado de una observación o, peor aún, la mezcla de muchas observaciones concatenadas. Esto, junto con el pensamiento abstracto, es posiblemente la función más difícil que una mente puede llevar a cabo y la fuente de la mayor parte de los errores en que incurrimos al «emitir un juicio» acerca de una determinada situación y responde a la pregunta en inglés «¿What If?».

Un pionero de este pensamiento fue el científico británico Alan Turing que descifró los códigos alemanes durante la segunda guerra mundial y que sentó las bases de la posible IA basada en «ALGORITMOS» que es posiblemente como piensa nuestra mente.

¿Qué es un algoritmo o un árbol de decisión?

En matemáticas, lógica, ciencias de la computación y disciplinas relacionadas, un algoritmo (del griego y latín, dixit algorithmus y este a su vez del matemático persa Al-Juarismi) es UN CONJUNTO DE REGLAS ORDENADAS Y FINITAS QUE PERMITE LLEVAR A CABO UNA ACTIVIDAD MEDIANTE PASOS SUCESIVOS QUE GENEREN CERTEZAS A PARTIR DE VARIAS OPCIONES. Dados un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución. Los algoritmos son el objeto de estudio de la algoritmia.

En la vida cotidiana, se emplean algoritmos frecuentemente para resolver problemas. Algunos ejemplos son los manuales de usuario, que muestran algoritmos para usar un aparato, o las instrucciones que recibe un trabajador en su trabajo. También tenemos el algoritmo de multiplicación, para calcular el producto: Si 4 es multiplicado por cinco, entonces el resultado será «SIEMPRE» y en «TODOS LOS CASOS» 20. Eso lo definimos desde el punto de vista de la lógica Booleana como «SI Y SIEMPRE SI». Tenemos también el algoritmo de Euclides para obtener el máximo común divisor de dos enteros positivos.

Esos son algoritmos de variables simples pero los hay de variables complejas o múltiples y es aquí donde se prueba la inteligencia de una persona o, en nuestro caso, de una máquina. Cuando se introducen muchas variables que pueden afectar un resultado, hasta el momento, ha sido superior un ser humano a la mayor parte de las máquinas pero parece que eso está cambiando rápidamente.

Otro caso en que el ser humano tiene que tomar decisiones complejas es con «LAS ANALOGIAS» o sea el principio de asociación, veamos cómo funciona esto.

Muchas veces la información que recibimos para un algoritmo, viene en formatos diferentes y la mayor parte de las computadoras no tienen capacidad para manejar esto. Un ejemplo baste con las frecuentes «faltas de ortografía» que se incluyen en las comunicaciones actuales, sobre todo en las redes sociales. Si uno ve una nota que dice que «no se puede realisar tal cosa hasta que se aya echo tal otra», podemos fácilmente entender el contexto de la frase aunque no nos formemos una buena opinión del emisor de la misma, pero para una computadora tal cosa no es posible a menos que haya sido programada con un diccionario de sinónimos que le permitan interpretar diversos formatos para una misma palabra. Pero aún en ese caso no podrá salirse del diccionario programado por quienes alimentaron su memoria digital.

El mayor problema no es que las computadoras no puedan interpretar similitudes o analogías en la información que procesan; sino que eso sería sumamente peligroso e invalidaría muchas de las ventajas que puede ofrecer una computadora sobre un ser humano.

Imagínense que su microondas decida que usted le introdujo información errónea y que debe calentar la leche por 10 minutos en vez del minuto que usted programó. Sería poco menos que una catástrofe. Simplemente los seres humanos que seguimos siendo los «dueños» de las computadoras, no los queremos para que nos sustituyan en ese tipo de decisiones aunque se está avanzando a pasos agigantados en la posibilidad de lograrlo. Lo cual a mi personalmente me produce «santo horror».

Continuaremos en otra entrega

METABOLISMO ENERGETICO

FISIOLOGIA Y METABOLISMO ENERGETICO (como ejemplo las bacterias)

Todos los seres vivos animales o vegetales, respiramos o sea que llevamos a cabo un proceso de intercambio energético con el medio ambiente y eso nos convierte en «SISTEMAS SEMI-ABIERTOS» desde el punto de vista de la «TEORÍA DE SISTEMAS» desarrollada por Karl Ludwig von Bertalanffy  nacido en Viena en 1901 y fallecido en Búfalo Nueva York, en 1972 quien fue un biólogo y filósofo, reconocido fundamentalmente por esta teoría.

Las bacterias son seres vivos simples y nos sirven a la perfección para entender los procesos celulares de intercambio de energía que llamamos «SISTEMA RESPIRATORIO» y que es el que maneja el funcionamiento de nuestro propio organismo y la manera como aprovechamos o almacenamos la energía proveniente de los alimentos y eliminamos los desechos del metabolismo.

Primero debemos establecer ciertos principios básicos:

  1. Nuestro cuerpo está formado íntegramente por células y materias liberadas por las mismas células o sea que somos como una gran colonia organizada de organismos unicelulares formada por unas 40 BILLONES (millones de millones) de células.
  2. Como sistema semi-cerrado necesitamos estar en un medio adecuado y recibir de parte de ese medio el insumo frecuente de «NUTRIENTES»
  3. Igualmente necesitamos «DESINTOXICARNOS» de los productos de desecho del metabolismo y eliminarlos al medio.
  4. Los nutrientes que requerimos son de dos tipos:
    1. Alimentos que son aquellos nutrientes que nos aportan «ENERGÍA» a los que conocemos como «sustratos energéticos»
    2. Sustratos no energéticos que son todos los que nos ayudan en el proceso metabólico pero que no aportan Calorías como el oxígeno, el agua, las sales minerales, las vitaminas (la mayoría de ellas) y otros.
  5. No estamos solos o lo que es lo mismo, dentro de nuestro cuerpo viven miles de millones (unos 800 mil millones) de otros seres, bacterias y otros, que nos ayudan en el proceso de nutrirnos y excretar desechos y sin los cuales no podríamos sobrevivir.

Volviendo a las bacterias, éstas están compuestas por proteínas, polisacáridos, lípidos, ácidos nucleicos y otras sustancias las cuales forman las estructuras celulares más complejas, como la  membrana citoplasmática y nuclear, las organelas como el complejo de Golgi, el retículo endoplásmico y las mitocondrias, entre otras.

Una característica de los seres vivos es la capacidad para producir sus propios constituyentes a partir de sustancias simples que toman del medio externo y esa capacidad varía entre diferentes seres.

Por ejemplo, nosotros necesitamos vitaminas mientras que la mayor parte de las bacterias no las necesitan y eso se debe al complejo «PROCESO DE DIFERENCIACIÓN» que hemos sufrido a lo largo de la evolución que nos ha colocado como «SERES DEPENDIENTES» o sea que necesitamos una serie de compuestos «PRE-FORMADOS» o lo que es lo mismo somos «HETERÓTROFOS» y no podemos nutrirnos a partir de principios básicos como son el agua, el CO2 y el nitrógeno del aíre como si pueden las plantas fotosintéticas, sino que necesitamos comer otros seres vivos, plantas o animales, que ya han hecho ese trabajo por nosotros. En esa clasificación entramos con todos los llamados «ANIMALES SUPERIORES».

El crecimiento celular se define como el aumento ordenado de todos los constituyentes de la célula. Se trata de un proceso complejo, que supone la replicación de todas las estructuras y componentes celulares a partir de los nutrientes exógenos o del «RECICLAJE»  de los mismos componentes celulares. A este reciclaje le llamamos «TURN-OVER» por su nombre en inglés y es una parte fundamental en el entendimiento del sistema alimenticio de nuestro cuerpo.

El conocimiento de la fisiología y del metabolismo bacteriano nos permite conocer el modo de vida y el hábitat de diferentes especies de plantas y animales superiores y analizar en forma individual como procede el funcionamiento básico de cada una de las células que forman un ser humano.

El término metabolismo se refiere al conjunto de reacciones químicas que tiene lugar en la célula, y tiene 4 funciones específicas a saber:

  • obtener energía química del entorno,
  • almacenarla, para utilizar luego en diferentes funciones celulares,
  • convertir los nutrientes exógenos en unidades precursoras de los componentes macromoleculares de la célula,
  • formar y degradar moléculas necesarias para las tres funciones celulares específicas, como son
    • crecimiento,
    • reproducción y
    • realización de un trabajo.

El metabolismo tiene lugar a través de secuencias de reacciones ayudadas enzimáticamente, y se divide en ANABOLISMO Y CATABOLISMO.

ANABOLISMO  es el proceso por el cual la célula sintetiza sus propios componentes y como resulta en la producción de nuevo material celular, también se denomina biosíntesis .

CATABOLISMO  es el proceso contrario por medio del cual se destruyen los componentes celulares muchos de los cuales pueden ser REAPROVECHADOS y otros son simplemente descartados al ambiente por medio del sistema excretor.

La biosíntesis requiere energía, por lo tanto las células deben ser capaces de obtenerla de su entorno para su realización.

Esa energía llega a la célula por dos procesos fundamentales:

  • La alimentación.
  • La respiración celular.

Los procesos metabólicos ocurren simultáneamente en la célula, y así el metabolismo es el resultado colectivo de ambas reacciones. Las reacciones catabólicas resultan en la liberación de la energía química contenida en los nutrientes POR MEDIO DE OXIDACIÓN, mientras que las anabólicas la procesan para crear nuevos componentes o almacenarla POR MEDIO DE REDUCCIÓN.

Veremos sucintamente ambos procesos:

Se denomina reacción de reducción-oxidación, de óxido-reducción o, simplemente, reacción redox, a toda reacción química en la que uno o más electrones se transfieren entre dos sustancias, provocando un cambio en sus estados redox.

Para que exista una reacción de reducción-oxidación, en el sistema debe haber un elemento que ceda electrones, y otro que los acepte. O sea que debe haber un elemento que se oxide y otro que se reduzca.

Veremos como sucede esto con un ejemplo para simplificarlo:

Llamaremos oxidante a la sustancia que va a captar electrones, quedando con un estado de oxidación inferior al que tenía, es decir, quedando reducido.

Tenemos una molécula de ácido graso que tiene solamente ENLACES SIMPLES o sea un ACIDO GRASO SATURADO al 100% que es el ESTADO DE MÁXIMA REDUCCIÓN que un alimento puede tener o sea que TIENE LA MÁXIMA ENERGÍA DE ENLACE ACUMULADA posible.

A dos carbonos del final de la molécula o sea entre los carbonos 2 y 3 se forma un doble enlace por medio de la COENZIMA A (hay otras formas) y eso hace que se liberen dos moléculas nuevas una de dos carbonos (ACETIL-COENZIMA A) y la otra conteniendo el resto de la molécula. Este es un proceso de oxidación que produce la liberación de ENERGÍA la cual es atrapada por el ADP (difosfato de adenosina) para convertirse en ATP (trifosfato de adenosina) por medio de diferentes ciclos entre los que predomina el ciclo de Krebs o de los ácidos tricarboxílicos en condiciones aeróbicas y otros en forma anaeróbica.

Eso hace que la molécula restante pierda energía almacenada y que la célula gane energía en forma de un fosfato supra-energético que puede utilizarse como una batería para recargar un proceso de síntesis o sea anabólico de cualquier tipo.

Esto procede en presencia de oxígeno que es llevado a la célula por medio de la llamada CADENA RESPIRATORIA que funciona igual en una bacteria o en un tejido complejo de un ser humano y utiliza otros elementos como calcio, fosfato, magnesio, hierro, coenzimas y vitaminas.

Es así como funciona nuestro cuerpo unos componentes se descomponen «CATABOLISMO» para que otros se sinteticen o «ANABOLISMO» y, de acuerdo a cual de los dos procesos predomina en un momento determinado, así aumentamos o disminuimos la cantidad de componentes celulares y, por tanto aumentamos o disminuimos de peso.

Como el cuerpo no almacena grandes cantidades de proteínas o carbohidratos, entonces cuando el proceso anabólico predomina por largo tiempo tenemos necesariamente la ACUMULACIÓN DE GRASA que es el tejido que puede acumular grandes cantidades de energía por largo plazo.

El cuerpo tiene la capacidad de convertir cualquier sustancia en grasa con excepción de los casos en que no se consumen carbohidratos en cuyo caso se pierden las grasas y proteínas consumidas en exceso en forma de cuerpos cetónicos por medio de la orina. Este es el caso de las llamadas DIETAS CETOGÉNICAS de las que trataremos en otro apartado.

La Cocaina

La Cocaína

La coca es uno de los estimulantes de origen natural más antiguos, más potentes y más peligrosos que existen. Es originaria de Suramérica y ya tres mil años antes de Cristo, los Incas masticaban hojas de coca para acelerar el latido de sus corazones y de su respiración, para aumentar su fuerza y mejorar el rendimiento corporal en los escasos aires en las altas montañas.

Inicialmente los indios solamente mascaban hojas de coca sólo durante ceremonias religiosas. Pero, cuando los soldados españoles llegaron, en el siglo 16, empezaron a dársela a los esclavos indígenas que trabajaban las encomiendas en las minas de plata para hacerlos más fáciles de controlar y explotar y de esa manera les crearon la adicción.

Durante el siglo 19 la coca llegó a Europa y la cocaína fue por primera vez extraída de las hojas en 1859 por el químico alemán Albert Niemann y en unos 20 años más empezó a hacerse popular en la comunidad médica para el tratamiento de la depresión y la impotencia sexual, objetivos para los que fue utilizada por Sigmund Freud quien usaba la droga personalmente y fue el primero en promover su uso como un tónico general y enervante.

La cocaína es una droga estimulante poderosamente adictiva  y aunque los médicos la usaron mucho tiempo como anestesia local para algunas cirugías, actualmente es una droga ilegal en prácticamente el mundo entero.

La cocaína comercial es un polvo fino blanco cristalino y los distribuidores a veces la mezclan con otras cosas como almidón de maíz, polvo de talco o harina para aumentar las ganancias. Ellos también la mezclan con otras drogas como la meta-anfetamina.

La forma más común de utilizarla es inhalada por la nariz (narizazo) y luego se la restriegan en las encías. Otros disuelven el polvo en agua y se lo inyectan al torrente sanguíneo y algunas personas se inyectan una combinación de cocaína y heroína, llamado “Speedball”.

Otro método popular de uso es fumar la cocaína procesada para hacer un cristal de piedra (también llamado “freebase cocaine”). El cristal es calentado para producir vapores que son inhalados por los pulmones. Esta forma de cocaína es llamada “Crack”, la cual se refiere al sonido de crepitación que hace la roca cuando es calentada.

Las personas que usan la cocaína en un 80% de los casos terminan adictos al producto y la necesitan compulsivamente a partir de unas cuantas inhalaciones requiriendo al poco tiempo, una dosis cada vez más alta para mantener su estado de intoxicación que se les hace necesario. Veamos por qué

La cocaína aumenta los niveles de un mensajero químico o neuro-transmisor natural llamado dopamina en los circuitos que controlan el placer y el movimiento en el cerebro. Este normalmente libera la dopamina en respuesta a los llamados «REFLEJOS CONDICIONADOS» o  posibles recompensas, como el olor de comida o el olor de una flor o un perfume o las feromonas sexuales de su pareja.

Después de liberada por una célula nerviosa hace su efecto sobre otra célula que recibe el estímulo y la dopamina se recicla en la célula que la liberó, eliminando la señal hasta que se produce otro estímulo.

La cocaína evita que la dopamina se recicle causando acumulación de cantidades excesivas de la sustancia la cual altera las comunicaciones normales del cerebro y causa el efecto estimulante excesivo con aparición de alucinaciones y aumento de la actividad y de los sentidos  de la persona. Este efecto se vuelve adictivo y, al poco tiempo, el paciente no puede sobrevivir sin la droga. O al menos eso piensa.

Los efectos de la cocaína para la salud a corto plazo incluyen una falsa sensación de felicidad y energía extrema con aumento del estado de alerta hipersensibilidad de la vista, el sonido y el tacto, irritabilidad, paranoia—desconfianza extrema de otros sin razón y temor de ser atacado.

Algunas personas afirman que la cocaína les ayuda a realizar tareas físicas y mentales simples más rápidamente, aunque otros experimentan el efecto opuesto. Cantidades grandes de cocaína puede llevar a comportamiento extraño, impredecible y violento.

Los efectos aparecen casi inmediatamente y desaparecen entre 15 minutos y una hora, dependiendo de la dosis y el método de consumo.

Cuando es inyectada o fumada produce efectos más rápida y fuertemente pero menos duraderos que cuando es inhalada.

Otros efectos para salud incluyen vasoconstricción a largo plazo o sea que las arterias se contraen aumentando la presión arterial, pupilas dilatadas, náuseas y vómitos, elevación de la temperatura corporal  y taquicardia con inquietud generalizada e irritabilidad importante.

A largo plazo se produce anosmia o pérdida de la capacidad de oler, hemorragias nasales frecuentes, obstrucción y goteo nasal y problemas con la deglución de los alimentos los cuales se vuelven insípidos.

El consumo prolongado lleva a deterioro severo de los intestinos y del corazón por reducción del flujo sanguíneo, sin dejar de lado los riesgos asociados a la intoxicación por contaminantes que se incluyen en los paquetes comerciales de cocaína, sobre todo los de bajo precio.

La inyección lleva a un riesgo de contraer el VIH o hepatitis C y otras enfermedades transmitidas por la sangre.

Sin embargo, incluso las personas que la  usan inhalada  tienen estadísticamente un mayor riesgo de contraer VIH o hepatitis porque la cocaína puede llevar a un comportamiento sexual riesgoso con una pareja infectada. Según las investigaciones, la cocaína perjudica la función de las células inmunes y promueve la reproducción del virus VIH por lo que las personas que la usan y que son infectadas con el VIH también aumentan su riesgo de tener una co-infección con la hepatitis C y otras infecciones oportunísticas, dificultando el resultado de los tratamientos.

Otros efectos a largo plazo del uso de la cocaína incluyen la desnutrición, porque la cocaína disminuye el apetito, y trastornos del movimiento, similares a  la enfermedad de Parkinson e incluso esta enfermedad puede ocurrir más frecuentemente en los adictos a la cocaína después de años de uso.

Sí, una persona tiene una sobredosis de la cocaína se produce una reacción tóxica que resulta en síntomas graves y dañinos o la muerte. Una sobredosis puede ser intencional o accidental.

La muerte causada por una sobredosis puede ocurrir la primera vez que se usa cocaína o en personas que la usan prolongadamente y desarrollan «TOLERANCIA» o sea que sienten que «NO LES LLEGA» y entonces consumen mayores cantidades.

Combinarla con alcohol es particularmente riesgoso y puede llevar a una sobredosis, lo mismo que las mezclas con heroína o meta-anfetamina.

Recordar que la cocaína es una droga estimulante poderosamente adictiva y que frecuentemente la que puede comprar en la calle está mezclada con almidón de maíz, polvo de talco o harina para aumentar las ganancias o, en el peor de los casos con el estimulante meta-anfetamina.