Diebetes Introducción

Vivir con Diabetes Mellitus

«Si comes como diabético, posiblemente nunca padecerás esa enfermedad»

INTRODUCCIÓN:

PANCREAS

El diagnóstico de diabetes en un adulto o sea de DIABETES TIPO 2 es una de las peores noticias que un médico puede darte, sobre todo porque te está dando una sentencia de muy larga duración y sin posibilidad de salir antes de tiempo. Aunque con buena conducta puede ser que logres un encarcelamiento bastante benigno y que tu vida en esa prisión metabólica sea muy parecida a la de las personas normales.

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica de origen desconocido pero manejada por tres factores, hasta lo que sabemos actualmente:

  1. Herencia
  2. Hábitos de alimentación inadecuados
  3. Sedentarismo

La insulina es una hormona (sustancias que se segregan directamente en la sangre) producida en el páncreas por células especiales, llamadas beta. Esta hormona es necesaria para mover el azúcar en la sangre (glucosa) hasta el interior de las células donde este azúcar se almacena y se utiliza posteriormente como fuente de energía.

Sin embargo, la insulina no actúa en todas las células del cuerpo sino que lo hace principalmente en el tejido adiposo (grasa) y en los músculos, entre ellos el corazón, los glóbulos blancos, la piel, las glándulas mamarias. Esos tejidos tienen en común el uso de un transportador de glucosa que llamamos GLUT-4, mientras que el sistema nervioso, el epitelio intestinal, los ovarios o testículos, muchas células del hígado o los riñones y otros tejidos, utilizan otros transportadores como el GLUT-1, 2 o 3 (aunque se han descrito hasta 12 tipos diferentes) que no requieren de la insulina, aunque son dependientes de otros mecanismos que en ciertos casos pueden estar también deficientes.

Cuando comemos el intestino absorbe los carbohidratos, las grasas, las proteínas y otros elementos como las vitaminas, minerales y agua y se aumenta el nivel de azúcar en la sangre (glicemia) produciendo el estímulo principal para la producción de insulina por parte del páncreas. Esto ocurre aunque NO CONSUMAMOS AZÚCARES COMO TALES ya que el cuerpo convierte en azúcar los almidones y algunas proteínas.

El hígado almacena un almidón llamado GLUCÓGENO el cual tiene como función principal, regular los niveles de azúcar en la sangre. Cuando el azúcar (glucosa principalmente) es alto, por medio de un transportador conocido como GLUT-2 el hígado capta ese carbohidrato y lo convierte en glucógeno (GLUCOGÉNESIS) y cuando el nivel es bajo o el consumo es alto, por ejemplo durante un ejercicio fuerte, el mismo GLUT-2 saca glucógeno de las células hepáticas y también de las musculares y lo transforma en glucosa (GLUCOGENOLISIS). Esto es muy importante ya que el cerebro necesita constantemente un nivel de glucosa superior a 70 mg por cada 100 cc de sangre para sobrevivir e, incluso unos cuantos minutos sin glucosa, puede causar la muerte cerebral.

Se ha descubierto que la insulina también ejerce actividades asociadas con factores de crecimiento. La insulina es un miembro de una familia estructural y funcionalmente similar que incluye la insulina y factores de crecimiento  como el FACTOR DE CRECIMIENTO SIMILAR A LA INSULINA  g ILGF-1 y ILGF-2, y la relaxina con estructura similar, y todas actúan como  promotoras del crecimiento y recuperación de los tejidos.

La insulina estimula el crecimiento celular, la síntesis de ADN, y la replicación o multiplicación de las células tanto en las etapas de crecimiento acelerado (niñez y adolescencia) como en periodos de recuperación después de traumatismos, en periodos de producción muscular como en el fisiculturismo y en otras circunstancias.

La RELAXINA una hormona conocida desde 1926 pero que no se sabía su utilidad. Sabemos que se produce en el cuerpo lúteo (El cuerpo lúteo es la fase final del proceso de folículo-génesis, es una estructura formada a partir del folículo de De Graaf en el ovario después de que se expulsa el óvulo en relación con la producción de la HORMONA LUTEINIZANTE)

Aparece en el ovario después de la ovulación, durante la cual se generan una serie de hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, aunque tras la ovulación la hormona que más prevalece es la progesterona, la cual favorece la gestación y alcanza un pico aproximadamente a los 14 días de la ovulación y luego declina en ausencia de embarazo dando como resultado la menstruación. Durante el primer trimestre del embarazo, los niveles aumentan y se sintetiza relaxina adicional producida por la matriz gestante. Se piensa que trastornos en la insulina y la relaxina tienen relación con la producción del PQOS o SÍNDROME DE OVARIOS POLI-QUÍSTICOS.

Todavía no se conoce bien el papel de la relaxina en el embarazo humano aunque se cree que suaviza la sínfisis púbica para permitir el parto y en los hombres, mejora la motilidad del esperma en el semen y facilita la penetración de los espermatozoides en los óvulos durante la fecundación.

Cuando usted tiene diabetes tipo 2, los adipocitos, los hepatocitos y las células musculares no responden de manera correcta a dicha insulina. Esto se denomina RESISTENCIA A LA INSULINA. Como resultado de esto, el azúcar de la sangre no entra en estas células con el fin de ser almacenado como fuente de energía.

Cuando se produce diabetes ocurre una de dos cosas:

  1. BAJA LA PRODUCCIÓN DE INSULINA
  2. LA INSULINA QUE SE PRODUCE NO PUEDE EJERCER SU FUNCIÓN (Resistencia a la insulina)

Cuando el azúcar no puede entrar en las células, se acumula en la sangre produciendo hiperglucemia y, a pesar de eso, el cuerpo es incapaz de usar la glucosa como energía o acumularla en el tejido adiposo. Esto lleva a la diabetes tipo 2 o DIABETES DEL ADULTO.

Por lo general, la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente y la mayoría de las personas que la padecen tienen sobrepeso o son obesas en el momento del diagnóstico., aunque se puede dar en personas delgadas sobre todo con una fuerte influencia genética.

Lo corriente es que al inicio de la diabetes (conocido como DEBUT DIABÉTICO) se produzca pérdida importante de peso y exceso de orina producido por la incapacidad de acumular grasa y la eliminación de glucosa por la orina. Aunque en muchos casos se descubre por un simple examen de laboratorio y la persona no tiene ningún síntoma.

Los antecedentes familiares y los genes juegan un papel importante en la diabetes tipo 2. Se han encontrado varios genes relacionados con la diabetes y en gemelos idénticos, cuando uno desarrolla la enfermedad, hay una alta posibilidad de que el otro u otros gemelos lo haga también.

Un bajo nivel de actividad física, una dieta deficiente, sobre todo con exceso de dulces y grasas y el peso corporal excesivo con acúmulo de grasa alrededor de la cintura aumentan el riesgo de que se presente esta enfermedad.

En la actualidad, la prevalencia de diabetes es alta en la población, ocupando el segundo o tercer lugar en las principales causas de mortalidad, sobre todo como co-morbilidad en las muertes por enfermedad cardiovascular.

La diabetes comúnmente se clasifica con base en el origen que la desencadena, por lo cual existe la diabetes tipo 1, tipo 2, MODY, entre otras.

La llamada diabetes tipo 1 o diabetes de la infancia puede ocurrir a cualquier edad. Se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Con la diabetes tipo 1, las células beta producen poca o ninguna insulina y sin la insulina suficiente, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo en lugar de entrar en las células. El cuerpo es incapaz de usar esta glucosa para obtener energía. Esto lleva a los síntomas de diabetes tipo 1.

Estos incluyen:

  • Mucha sed
  • Orinar frecuentemente
  • Sentir mucha hambre o cansancio
  • Pérdida de peso espontáneamente
  • Presencia de llagas que tardan en sanar
  • Piel seca y picazón
  • Pérdida de la sensación u hormigueo en los pies
  • Vista borrosa.

La causa exacta de diabetes tipo 1 se desconoce y lo más probable es que se trate de un trastorno autoinmune, o sea que el sistema inmunitario ataca por error y destruye el tejido corporal sano. Con esta enfermedad, una infección o algún otro desencadenante hace que el cuerpo ataque a las células productoras de insulina en el páncreas. La enfermedad en si misma no es hereditaria pero puede ser que la tendencia de desarrollar enfermedades autoinmunes, sea transmitida dentro de las familias.

Generalmente el debut diabético de esta modalidad de la enfermedad es catastrófico o sea que se manifiesta con un COMA diabético o HIPEROSMOLAR y el tratamiento único que se puede emplear es la inyección constante de insulina junto con un estricto plan de dieta y ejercicio lo cual puede hacer que el paciente lleve una vida casi normal.

Todos los tipos de diabetes involucran una disminución progresiva de los islotes de Langerhans disminuyendo la población de las células β encargadas de la secreción de insulina.

La muerte celular ocurre como consecuencia de la hiperglucemia pero no se ha logrado el esclarecimiento de los mecanismos involucrados en dicho proceso.

Hablaremos de la diabetes tipo 2 en un nuevo capítulo de esta serie

El azucar es adictivo

Nuestro cuerpo y el de los demás animales, necesita azúcar para vivir y algunas partes del cuerpo, entre ellas el cerebro y los glóbulos rojos la necesitan especialmente ya que es su alimento favorito y, si el nivel de azúcar sanguíneo baja a menos de 60 miligramos por cada 100 ml de sangre, caemos en un coma porque el cerebro deja de funcionar y podemos morir.

(ver comentario corto)

No es necesario comer azúcar para mantener
un nivel normal en la sangre.

Los carbohidratos complejos como
los almidones de los cereales, papas o algunas frutas como la manzana y
las proteínas suplen esa necesidad

Sin embargo… NO ES NECESARIO COMER AZÚCAR ya que el cuerpo la produce a partir de casi cualquier alimento, sobre todo de los almidones que son los carbohidratos contenidos en el pan, en los cereales, en los frijoles y otras legumbres

Durante la mayor parte de la evolución de la especie humana no comimos azúcares con excepción quizás de las mieles de las abejas ocasionalmente. De hecho el azúcar se incorporó a la dieta occidental avanzada ya la Edad Media, aunque en China se conoció la caña de azúcar originaria de la actual Indonesia ya unos 2 o 3 mil años antes de Cristo, pero la utilizaban como planta medicinal y no formaba parte de la dieta

El origen de la extracción del azúcar blanco o marrón se dio posiblemente durante el Imperio Romano y era una delicadez disponible solamente para los más ricos que le llamaban «SAL DE LA INDIA».

Durante los últimos 100 años el consumo de azúcar por parte del ser humano ha aumentado en una forma exponencial y actualmente se consume en el mundo occidental un promedio de 80 gramos diarios de azúcar en su forma dulce, sobre todo en la forma de sacarosa (mezcla de fructosa con glucosa), cuando la recomendación de la OMS es que no se pase de 60 gramos para los hombres y 50 para las mujeres, siendo preferible sustituir los alimentos dulces por edulcorantes artificiales y almidones especialmente los derivados de los cereales integrales.

Las frutas contienen azúcar y por eso son dulces pero generalmente son más ricas en FRUCTOSA  que en glucosa, por lo que se pueden manejar sin necesidad de insulina por lo que su consumo es menos peligroso incluso para los diabéticos. Sin embargo debemos considerar que, por ejemplo, un banano maduro grande puede contener 20 gramos de azúcar y una naranja aproximadamente 15 gramos. Otros frutos ricos en azúcar son la sandía, el kiwi, las uvas, el mango maduro y tiene menos azúcar por ejemplo la manzana.

¿Por qué decimos que el azúcar es adictivo?

Porque las personas que se acostumbran desde niños a consumir azúcar desarrollan una dependencia a esas sustancias y no pueden dejar de comerlas. Cuando comemos, la glucosa, y otros azúcares simples, son absorbidas muy fácilmente desde el intestino hacia la sangre y distribuida a todas las células del cuerpo.

Por ejemplo Coca Cola vende un promedio de 1,900 millones de refrescos por día y solamente el 27% son light o cero.
Si cada refresco regular tiene 45 gramos de azúcar, eso lo hace el mayor consumidor de sacarosa a nivel mundial con una cantidad de 85 mil toneladas al día.

Cuando no comemos azúcares o alimentos dulces, entonces el cuerpo tiene que hacer un trabajo mayor para extraerla de los almidones, de las proteínas o de las grasas (con ayuda de los carbohidratos) y de esa manera se generan los 150 a 200 gramos diarios que necesitamos para nuestra vida. Pero ese proceso es más lento y trabajoso lo que se conoce como ÍNDICE GLUCÉMICO y en este caso se necesita menos INSULINA (ver nuestra entrada) por lo que se reducen los efectos perjudiciales para la salud.

Nuestra relación con el azúcar comienza muy pronto: NACEMOS GOLOSOS lo que se ha demostrado con estudios en que se le ofrece a un recién nacido un alimento dulce y uno con alto valor nutritivo pero de sabor menos dulce (por ejemplo salado) y el niño va a preferir el dulce en todos los casos.

El problema hoy en día es que el azúcar refinada está fácilmente al alcance de todos, y esto puede ser una de las razones por las que la obesidad infantil ha aumentado, por lo que se debe recomendar a los padres que no den ofrezcan a los bebés cosas dulces para comer o beber para evitar que se desarrolle esta preferencia a temprana edad y se ha demostrado que los niños que crecen sin consumir dulces son más sanos y en promedio tienen una posibilidad mucho menor de tener sobrepeso a los 20 años que los que crecen consumiendo azúcares y alimentos dulces.

Hay muchas personas que relacionan el azúcar con un sentimiento de satisfacción y logran tranquilizarse y calmar sus nervios o ansiedad, cuando comen un dulce y eso se ha demostrado que se relaciona con un efecto tranquilizante que se produce cuando la concentración de azúcar se aumenta en la circulación cerebral y con el aumento de la producción de insulina y liberación de SEROTONINA que es una hormona relacionada con la tranquilidad y la felicidad. Ese tipo de reacción se puede combatir si se toma la decisión de eliminar totalmente el azúcar y los alimentos dulces del programa alimenticio de esas personas logrando al cabo de unos días que se supere esa adicción-

De acuerdo con el National Health Service (NHS), el servicio público de salud británico, las azúcares añadidas no deberían aportar más de 10% de la energía que obtenemos de alimentos y bebidas cada día, sin importar si proviene de jugo de frutas, miel, mermelada, gaseosas azucaradas o comida procesada.

Esto se traduce en menos de 70g por día para hombres y 50g para mujeres. Debemos recordar que una botella de bebida carbonatada azucarada, puede proporcionarnos 45 gramos de azúcar por lo que una sola de esas bebidas por día, puede superar el consumo recomendado.

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Glucosa Vs Fructosa un dilema

Para la salud: ¿fructosa o glucosa?

El sirope de maiz alto en fructosa (HFCS) es dañino para la salud
El sirope de maiz alto en fructosa (HFCS) es dañino para la salud

Entre los azúcares presentes en nuestra dieta, los dos monosacáridos principales son la glucosa y la fructosa, que juntos, conforman la sacarosa o azúcar de mesa. Sin embargo, siempre se ha asociado la palabra glucosa a fuente de energía y también a sus valores en sangre contra los que luchan los diabéticos y por el contrario, la palabra fructosa se asocia a fruta por lo que resulta mejor vista por todos.

Sin embargo, metabólica y saludablemente y al momento de endulzar, ¿cuál de las dos es mejor? y ¿cuál hace menos daño a nuestro organismo?:

Suponemos, por estudios antropológicos, que el hombre evolucionó comiendo carne y que esta fue la causa de su desarrollo cerebral superior a los demás primates (cosa que no se ha probado ya que el alimentar de esa manera a los chimpancés desde bebés no ha conseguido mejorar el desarrollo cerebral, pero tomemos como real no que nos dicen). De esa manera la dieta del hombre paleolítico se basaba en carne con grasa, tubérculos, algunas frutas, hojas verdes y de cuando en cuando un poco de miel que siempre fue atractiva para el homo sapiens.

La dieta llamada PALEO está de gran moda y se basa en carnes y vegetales casi sin carbohidratos con excepción de pequeñas cantidades de miel
La dieta llamada PALEO está de gran moda y se basa en carnes y vegetales casi sin carbohidratos con excepción de pequeñas cantidades de miel

Que azúcares contiene la miel de las abejas, fundamentalmente las dos que nos ocupan glucosa en un 25 a 30% y fructosa entre un 35 y 45% con una pequeñísima proporción de sacarosa (unión de ambas azúcares) de aproximadamente entre un 1 y un 5%. Todo de acuerdo al origen del cual se nutren las abejas (Apis mallifera) y otras de menor importancia.

¿Cuál de las dos azúcares es mejor?

Hoy en día la dieta del ser humano en occidente contiene al menos un 10% de azúcar tanto en forma visible como al endulzar el café como invisible en postres, salsas, espesantes y otros compuestos. Trataremos de investigar si alguna de las dos queda libre de culpa y las consecuencias que debemos pagar si abusamos de ellas.evolucion-obesidad

Durante mucho tiempo se ha escuchado que la fructosa, cuyo metabolismo no requiere de insulina, es ideal para los diabéticos. Sin embargo, su metabolismo da origen a los mismos productos que se obtienen de la glucosa, solamente omitiendo la necesidad de insulina.

La glucosa es el alimento que se usa como patrón para determinar el índice glucémico (IG) y se le da un valor de 100% o sea que es el alimentos que más eleva el azúcar en la sangre después de comerlo. Mientras tanto la fructosa solamente tiene un IG de 10% o sea 10 veces menos que el de su compañera

Cuando la industria alimenticia descubrió lo anterior se empezó a popularizar a la fructosa como sustituto del azúcar de mesa y el hecho de que es un 30% más dulce hace que necesitemos menos cantidad para lograr el mismo nivel de “endulzamiento”. Todo parecía muy bien y grandes cantidades de la sobreproducción de maíz de los Estados Unidos y Canadá se dedicó a producir HFCS o sirope de maíz alto en fructosa que ustedes encontrarán en gran cantidad de alimentos enlatados y en conservas y reposterías de todo tipo.

Tanto la glucosa como la fructosa entran en el metabolismo de producción de glucógeno o sea el almidón de almacenamiento en el hígado y en los músculos y ambas nos proporcionan 4 Kcal por gramo en forma de energía de rápida utilización.

El problema es que ambos azúcares entran muy fácilmente en la producción de grasa o sea en la posibilidad de aumentar de peso.

El cuerpo humano funciona como el almacén o bodega de una industria. Cuando recibe un alimento toma inmediatamente una decisión de si lo necesita en ese momento o si lo debe «guardar para el futuro» y para guardarlo cuenta con una pequeña bodega que almacena carbohidratos en forma de almidón (capacidad de aproximadamente 500 a 600 gramos) y una interminable bodega que almacena grasa o sea tejido adiposo o, mejor dicho, obesidad que puede llegar a más de un millón de Calorías almacenadas en más de 100 kilos de grasa. (suficiente para vivir sin comer durante 500 días o sea año y medio).

El problema que tenemos hoy en día es que «nunca deja de llegar mercadería a la bodega» o sea que lo almacenado nunca se va a utilizar y por eso no podemos adelgazar.

Algo que se ha descubierto recientemente es que la grasa no está allí por siempre o sea que no es simplemente un «peso muerto» si no que hay un constante proceso de movilización de la grasa acumulada y nueva acumulación a lo que llamamos el «turn over» o ciclo metabólico y que no comer o llevar una dieta demasiado baja en Calorías nos va a llevar a un enlentecimiento de ese ciclo haciendo que bajemos de peso más lentamente, por lo que debemos mantener una dieta entre 1000 y 1500 Calorías diarias con una razonable actividad física para adelgazar más rápidamente.

Abusar de la glucosa, la fructosa o la sacarosa, tendrá un mismo efecto en el cuerpo: balance calórico positivo y aumento de peso corporal aparte de que se ha descubierto que la fructosa adicionada a las bebidas puede ocasionar mayores problemas con los lípidos corporales y el colesterol y estimular resistencia a la insulina y síndrome metabólico más que la glucosa, lo cual se vincula a mayor riesgo cardiovascular, ovarios poliquísticos y otros problemas.

Comer fructosa contenida en alimentos naturales como la fruta o las verduras, es distinto, porque su porcentaje es muy bajo y además contienen también, fibra, agua, vitaminas y minerales. Pero recuerden que el consumo de frutas dulces no es libre en ningún plan nutricional razonable y que los alimentos deban balancearse.

En definitiva, como todos los azúcares, debemos consumirlos con moderación, ya que no deben representar gran parte de las calorías en nuestra dieta. Y aunque no sean lo mismo, el resultado final en el cuerpo de uno u otro azúcar, es muy similar, y en exceso, pueden perjudicar la salud.

 

EHNA o hígado graso no alcoholico

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El Hígado graso no alcohólico es el término usado para la acumulación de grasa en las células hepáticas de personas que no toman o consumen poco alcohol.

Etapas del daño progresivo al hígado en el EHNA. La mayor parte de las personas no pasan de la primera o segunda etapa y en ellas el hígado conserva capacidad para funcionar razonablemente
Etapas del daño progresivo al hígado en el EHNA. La mayor parte de las personas no pasan de la primera o segunda etapa y en ellas el hígado conserva capacidad para funcionar razonablemente

El doctor Giulio Marchesini de la Universidad de Turín en Italia, publica en la prestigiosa revista American Journal of Gastroenterology del año 2005, una revisión del tema en la que informa que esta enfermedad está avanzando a pasos agigantados en el mundo desarrollado. 

Como factores relacionados se citan:

  • Sobrepeso u obesidad. Cuanto mayor sea su sobrepeso, mayor será su riesgo.
  • Prediabetes (resistencia a la insulina)
  • Diabetes tipo 2
  • Colesterol alto
  • Triglicéridos altos
  • Hipertensión arterial
  • Una pérdida rápida de peso y una mala dieta
  • Cirugía de bypass gástrico o intestinal
  • Enfermedad intestinal como la enfermedad de Crohn o la Colitis
  • Ciertas medicinas como los bloqueadores de los canales de calcio y algunos medicamentos para tratar el cáncer

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Se calcula que afecta a más del 20% de la población de los países industrializados. Esta enfermedad, en la mayor parte de las personas, no causa síntomas ni complicaciones y normalmente no avanza más allá del nivel 2. Sin embargo, en un número pequeño pero no despreciable de casos, puede causar la aparición de cicatrices en el tejido hepático que conocemos corrientemente como cirrosis y puede progresar hasta una insuficiencia hepática grave y la muerte.

Una idea de cómo se produce la obtenemos del conocido PATE DE FOI-GRAS que en francés significa Hígado Graso ya que este producto, conocido también como Pie o pastel de Estrasburgo se obtiene haciendo que los gansos desarrollen hígado graso antes de sacrificarlos y para ello, los sobrealimentan con granos de maíz y otros cereales en forma forzada utilizando una sonda. O sea que posiblemente nuestro hígado graso se produce de la misma manera “COMIENDO EN EXCESO” y sobre todo en exceso de carbohidratos.

En realidad lo que ocurre es la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas o hepatocitos. El consumo de alcohol es una causa importante de hígado graso y es un factor que siempre debe considerarse ante un paciente con esta enfermedad e incluso, cantidades moderadas de alcohol, cuando se consumen en forma diaria o frecuentemente, pueden conducir a la condición ya que el hígado de diferentes personas tiene diversa capacidad para procesar el alcohol y por lo tanto, para resistir su ataque.

En el caso del hígado graso no relacionado al consumo de alcohol se sabe que la acumulación de grasa produce inflamación de las células hepáticas y, aunque la causa no se conoce, se sabe que hay algunos mecanismos importantes en el desarrollo de la enfermedad y entre ellos el llamado SINDROME METABOLICO o resistencia a la insulina, sobre todo cuando se asocia con una dieta defectuosa (casi todos los pacientes con ese síndrome son comedores compulsivos de carbohidratos y tienen exceso de peso) asociada a estrés oxidativo (que dicho en términos sencillos corresponde a un desbalance entre ácidos y álcalis en la dieta y una incapacidad del metabolismo para controlar los procesos de oxidación que producen cantidades de radicales libres o peróxidos) que promueve la liberación de ciertas sustancias llamadas citokinas proinflamatorias (también denominadas citocinas) que son proteínas que regulan la función de las células. Son los responsables de la comunicación intercelular, inducen la activación de sustancias específicas en las  membranas celulares, estimulan o retardan la multiplicación celular y la diferenciación celular, quimiotaxis, crecimiento y modulación de la secreción de inmuno-globulinas.

Higado normal (recuadro grande) y con grasa (recuadro pequeño)
Higado normal (recuadro grande) y con grasa (recuadro pequeño)

Son producidas fundamentalmente por los linfocitos y los macrófagos (células pluripotenciales de la sangre), aunque también pueden ser producidas por otros leucocitos o glóbulos blancos, las  células de la cubierta interna de los vasos sanguineos, epitelios y del tejido conjuntivo o mesodermo. Según la célula que las produzca se denominan linfocinas (linfocito), monocinas (monocitos, precursores de los macrófagos) o interleucinas (células hematopoyéticas).

Su acción fundamental es en la regulación del mecanismo de la inflamación. Hay citocinas pro-inflamatorias y otras anti-inflamatorias y la cantidad de ambas depende mucho de estado de estrés metabólico y psicológico al que se somete la persona y también al tipo de ácidos grasos que consumimos siendo que los del tipo Omega tres, promueven las anti inflamatorias.
El hígado graso se asocia con factores de riesgo como la obesidad, la diabetes o prediabetes (síndrome metabólico), el aumento del colesterol o triglicéridos en la sangre, el sexo femenino, los ovarios poli-quísticos, los trastornos menstruales y la falta de ejercicio o sedentarismo.

En Chile, un estudio realizado por el Departamento de Gastroenterología de la Pontificia Universidad Católica muestra que la prevalencia de hígado graso en la población general de Santiago es 23%.
La mayoría de las personas con hígado graso no van a desarrollar consecuencias graves de la enfermedad y solo un 20% de las personas tendrán fibrosis en la biopsia hepática indicando que se pueden producir grados más avanzados de la enfermedad, incluyendo la cirrosis hepática y el hepatocarcinoma o cáncer del hígado, siendo que es el hígado graso es probablemente la causa más frecuente de cirrosis en personas no alcohólicas (aquellas cirrosis en que no se conce la causa).

El tratamiento del hígado graso consiste fundamentalmente en bajar de peso y aumentar la actividad física puesto que la obesidad y el sobrepeso, los principales factores de riesgo, son modificables mediante cambios en el estilo de vida. Otras recomendaciones incluyen evitar el consumo de alcohol y el consumo de medicamentos innecesarios y, cuando sea necesario consumir cualquier medicamento, advertir al médico que se padece de esta enfermedad y que si el medicamento tiene efectos HEPATO-TOXICOS es mejor buscar una alternativa o tomarlos CON MUCHA PRECAUCION.

DIETA-Y-EJERCICIO

Algunos medicamentos parecen ayudar al menos parcialmente y entre ellos destaca la METFORMINA que se usa normalmente para el tratamiento de la diabetes y del síndrome metabólico, acompañada de ácidos grasos OMEGA 3 (2 gramos por día), de VITAMINA E en altas dosis y otros como la PIOGLITAZONA 15  O 30 MG (ACTOS DE LA COMPAÑÍA LILLY que es una fármaco antidiabético, activo por vía oral, de la familia de las tioazolidindionas también llamadas ” sensibilizantes insulínicos”.

La pioglitazona no es tóxica para el hígado y no guarda ningún parentesco con otros medicamentos antidiabéticos orales como las biguanidas o las sulfonilureas. Este producto actúa específicamente sobre la resistencia insulínica, una patología que se cree es la responsable de la diabetes mellitus no dependiente de insulina y de la hipertensión que suele afectar a estos pacientes. El tratamiento con pioglitazona mejora de forma significativamente el control de la glicemia y se administra sola o asociada a insulina, metformina o sulfonilureas).

La Silimarina, principio activo de la planta Silybum Marianum, popularmente conocida como Cardo Mariano, es una de las sustancias más poderosas y protectoras que se conocen, como por ejemplo la protección que ejerce contra la grave intoxicación producida por la seta venenosa Amanita falloides que causa la muerte en un 30% de sus víctimas o una severa intoxicación por la reacción en cadena de los radicales libres a nivel del hígado.

cardo-mariano
Cardo Mariano producto empleado para mejora el funcionamiento del hígado desde hace mucho tiempo

Quizás el efecto más interesante de la Silimarina sobre el hígado sea su capacidad de estimular la síntesis de proteínas. Esta estimulación favorece la capacidad del hígado para reemplazar las células dañadas por las nuevas, pero también es interesante saber que no produce el mismo efecto sobre los tejidos malignos. Estas son buenas alternativas terapéuticas pero no debemos perder de vista el principal objetivo del tratamiento que es MANTENER O RECOBRAR UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE con dieta adecuada y ejercicio físico.

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