Epidemia de obesidad y diabetes

Una extraña Epidemia

El siglo 21 ha visto la aparición de una extraña epidemia. La historia nos habla de muchas veces en que la humanidad se ha enfrentado a plagas de diferente tipo algunas, como la famosa peste negra y posiblemente la de sarampión y otras enfermedades que trajeron los españoles a América, fueron devastadoras y arrasaron con una muy buena parte de la población existente en esos tiempos.

Sin embargo, lo constante en esas epidemias fue su inicio y también su final. El ser humano mejoró su inmunidad contra esos ataques y logró sobrepasar esas etapas volviendo a un estado óptimo de salud, lo cual parece estar ocurriendo incluso con el SIDA, la epidemia más famosa del siglo 20.

Esta vez la cosa es diferente; no se trata del SIDA, EBOLA o del DENGUE o cualquier otra enfermedad que ataca  a la especie humana desde afuera, sino que se trata de una epidemia causada por la misma especie humana y que no puede ser combatida con medicamentos o con mejoras en la inmunidad. Simplemente es una epidemia imparable y posiblemente progresiva hasta que acabe con una buena parte de la especie humana.

Es la epidemia de OBESIDAD.

En el año 1900 un estudio del gobierno de los Estados Unidos nos informa que un 5% de la población de ese momento tiene falta de peso y algún grado de desnutrición y dice que el 95% restante tiene un peso adecuado, pero no menciona el factor obesidad y no se encuentran artículos académicos que se refieran a ella como un problema de salud.

En los ciento y pico de años que han transcurrido desde esa época, el consumo de azúcar se ha duplicado en la población occidental y el de grasa se ha incrementado en un 50% pasando de un promedio de 1800 Calorías diarias a más de 3500 y esto posiblemente se deba a tres factores:

  • La comida se volvió barata (factor económico)
  • Las máquinas sobre todo las pequeñas, sustituyeron al menos el 40% del esfuerzo humano
  • El negocio de la alimentación se convirtió en uno de los más importantes de la economía mundial con una publicidad enorme, anti ética y descontrolada.

Con cifras conservadoras, la O.M.S. ha situado la condición actual del mundo en un 37% de obesidad y en los países occidentales, entre un 40 y un 52% incluyendo personas que presentan sobrepeso con Índices de Masa Corporal superior a 27 y personas con obesidad franca con IMC superior a 33.

El sobrepeso en el mundo llega actualmente a 1800 millones de personas de los cuales, más de 650 millones son obesos Desde 1975, la frecuencia se ha casi triplicado. En 2016, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.

La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que el sida y el cáncer juntos.

En 2016, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos y  había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.

El apetito del ser humano al igual que los otros animales, está regido por factores intrínsecos y extrínsecos pero, en el caso de los humanos se agregan los aspectos culturales que pesan hoy en día más que los puramente fisiológicos.

Los seres humanos del mundo civilizado actualmente rara vez tienen hambre y comen por factores puramente externos como publicidad, costumbre, (ver http://drpiza.com/?p=4151) Las comidas más frecuentemente consumidas son los carbohidratos de pequeña molécula como los dulces y el sirope de maíz alto en fructosa que se incluye como espesante en gran cantidad de productos de consumo diario sin que los  consumidores realmente se enteren de lo que están comiendo.

Cuando nos vamos a los alimentos cárnicos que tienen un 30% de proteína pero un alto contenido de grasa y otros productos, se prefiere las procesadas como las hamburguesas, los embutidos y otros productos.

Morgan Spurlock un cineasta norteamericano hizo un experimento en sí mismo consumiendo durante un mes alimentos de un restaurante de comida rápida en la forma en que los norteamericanos promedio los consumían y, con eso, logro ganar un 13% de peso y aumentar alarmantemente los niveles de colesterol desde 168 hasta más de 230, demostrando que con este tipo de dieta se produce un desequilibrio alimentario aun cuando la cantidad total de calorías consumidas no sea excesiva. (ver https://www.youtube.com/watch?v=TRw4iskbx44&t=1899s) y el hijo del fundador de una cadena de heladerías, John Robbins se convirtió en un promotor de dieta saludable logrando bajar su peso y mejorar su salud con solamente disminuir su peso corporal y Joe Cross, un australiano de 44 años promulgó una dieta de 6 semanas basada solamente en jugos de frutas y vegetales con lo que logró bajar más de 40 kilos y eliminar la mayor parte de los problemas de salud que padecía, incluyendo alergias cutáneas (ver https://www.youtube.com/watch?v=8o0pSnp0Xs8)

Esos casos son solamente ejemplos de cómo se puede superar el problema de la obesidad y salirse de la estadística que lleva normalmente a enfermedad cardiovascular y a muerte prematura, incluyendo el aumento en la posibilidad de padecer la diabetes como una complicación final del exceso de alimentos y sobre carga al trabajo del páncreas en su secreción de insulina.

 

Comer por atracones

Realmente hay personas que necesitan comer en forma de ATRACONES o sea que necesitan comer en grandes bocados y llenar la boca hasta reventar, para sentirse saciados a eso la llamamos trastorno por atracón.

Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria que no tiene que ver con la alimentación compulsiva, la bulimia o el comer en exceso.

En la mayoría de los casos, la persona sufre de aumento de peso u obesidad. El perfil típico es el de una persona que siente periódicos deseos de ingerir alimentos de forma descontrolada (en ocasiones, sobrepasando la ingesta de 5000 calorías diarias), pero, a diferencia de la bulimia, no busca contrarrestar el atracón provocándose el vómito.

El trastorno por atracón es un trastorno alimenticio común en los Estados Unidos y el resto del mundo occidental, pero es muy raro en oriente. Se calcula  que afecta a un 3,5% de las mujeres y el 2% de los hombres y es más frecuente (hasta un 30%) en las personas que buscan un tratamiento para bajar de peso.

Es definitivamente un problema psicológico. Simplemente la persona necesita de comer de esa manera para sentirse saciada.

Se ha clasificado psiquiátricamente como un trastorno independiente de la conducta alimentaria de acuerdo al DSM-V y se describió por primera vezpor el psiquiatra e investigador Albert Stunkard en 1959  como “síndrome de alimentación nocturna” (Night Eating Syndrome (NES)), siendo el término “trastorno por atracón” usado posteriormente para describir la misma conducta alimentaria compulsiva, pero sin necesidad de que ocurriera en forma nocturna.

El problema generalmente produce obesidad, a la larga,  aunque puede ocurrir en individuos con un peso normal y es frecuente entre cierto tipo de atletas como los jugadores de futbol americano.

Pueden existir factores genéticos que predispongan al desarrollo del trastorno. Este trastorno tiene una alta incidencia de comorbilidad psiquiátrica como comportamiento compulsivo y trastorno de ansiedad.

Los atracones se han asociado mucho últimamente a síntomas de adicción, en especial a alimentos con alto contenido de azúcar, harina y de sal y se asocia también con los llamados “centros de recompensa del cerebro”.

Para esas personas, la ingestión de alimentos en forma masiva, fomenta la liberación de neurotransmisores relacionados con serotonina y la dopamina y eso se ha asociado con el desarrollo de factores neurobiológicos relacionados con el proceso adictivo. Cada vez se hace más claro que la adicción a la comida tiene mucho más que ver con los receptores de dopamina en el cerebro, que cualquier otro neurotransmisor.

La dopamina tiene que ver con los sistemas de recompensa en el cerebro y la adicción a la comida es la causa de la compulsión por comer, ahora llamado por el DSM 5, trastorno por atracón.

Consumir bocados pequeños y masticar repetidamente por al menos 14 segundos es un ejercicio importante para evitar este problema

El tratamiento con medicamentos estimulantes de la recaptación de serotonina puede ayudar pero en general el problema debe atenderse en forma psicológica con un proceso de re-educación alimentaria que facilite una conducta más adecuada en el consumo de alimentos con bocados pequeños y masticación prolongada. La hipnoterapia puede tener un papel importante en el tratamiento.

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Mensaje de la cirujana general

MENSAJE DE LA CIRUJANA GENERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS SOBRE LA SALUD, EL SOBREPESO Y EL EJERCICIO FISICO

Regina_Benjamin

Traducción y adaptación de:

Dr. Manuel E. Piza

En los Estados Unidos se conoce como CIRUJANO GENERAL o CIRUJANA GENERAL, en este caso, algo así como la persona encargada de la salud, con base en las fuerzas armadas y es casi equivalente a un ministro de salud, aunque sí existe la SECRETARÍA DE SALUD Y SERVICIOS HUMANOS que es del lado civil.

Tradicionalmente la política norteamericana de salud ha sido regentada por ambos funcionarios, pero los cirujanos generales han tenido gran importancia.

Como cirujana general mi objetivo prioritario es hacia el bienestar y hacia la prevención de la enfermedad. Al inicio de esta año publiqué un artículo llamado “The Surgeon General’s Vision for a Healthy and Fit Nation” (La visión de la Cirujana General para una nación saludable y en forma).

Regina M. Benjamin, MD, MBA

No hay hoy en día posiblemente, un reto mayor para el sistema norteamericano y para la salud y bienestar de la población de ese país y del mundo, que la obesidad y el sobrepeso ya que, desde 1980 la frecuencia de esta condición se ha duplicado en los adultos y se ha TRIPLICADO en los niños, siendo que los problemas son más severos entre las personas de raza negra, los hispanos y los nativos americanos a amerindios. Es así como vemos el impacto soberbio de las estadísticas acerca de la alta frecuencia de enfermedades crónicas que están empezando a afectar a las personas aún antes de alcanzar la edad adulta, o sea durante la niñez o adolescencia.

A los encargados de las políticas públicas de salud se les solicita que cambien esas políticas para respaldar actividades físicas como un COMPONENTE FUNDAMENTAL DE LA ATENCIÓN DE LA SALUD y, a los profesionales de la salud y del ejercicio, se les solicita que integran la actividad física en la interacción con todos y cada uno de sus pacientes o clientes.

A las comunidades, sitios de trabajo y escuelas se les urge para que promuevan la actividad física como una parte esencial de sus programas de salud y bienestar.

Unos meses atrás (año 2012) un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte reportó niños obesos a una edad tan temprana como 3 años que mostraron una reacción de inflamación ligada a enfermedades del corazón en edades más tardías. Por mi parte, tuve el placer de reunirme con la Primera Dama de los Estados Unidos para un almuerzo para su campaña “MOVÁMONOS” o (Let’s Move) para resolver el problema de la obesidad infantil en la próxima generación, el cual se está volviendo inmanejable.

Tanto mi visión para una nación más saludable y en forma, como la de la Primera Dama “movámonos” enfrentan un aborde comprensivo que pretende comprometer a las familias y a las comunidades y tanto a los sectores públicos como a la empresa privada. Mi visión es un intento para cambiar el punto de vista nacional desde uno negativo o de desinterés hacia un discurso y una actitud positiva para resolver el problema de la obesidad, la enfermedad crónica y el sedentarismo. He querido estimular a los norteamericanos a comer más nutritivamente, ejercitarse más regularmente y mantener un estilo de vida más saludable.

Las anteriores son las razones por las que estoy solicitando a las organizaciones dedicadas al cuidado de la salud en los Estados Unidos y en los demás países, que se unan a la INICIATIVA DE “EJERCICIO COMO MEDICINA” como un esfuerzo multinacional y multi- organizacional. Esta iniciativa trae a la actividad física y el ejercicio programado y frecuente al frontispicio de la atención de la salud, haciendo que el ejercicio sea una PARTE INTEGRAL de la vida de cada persona y de cada paciente que interactúa con un profesional de la salud.

Ejercicio como Medicina busca proveer conexiones esenciales entre los clínicos, los profesionales del ejercicio y el público de tal manera que cada uno reciba la guía que necesitan para mantenerse saludables y activos.

Todas las partes de esta iniciativa están dedicadas a la idea de que el ejercicio es la nueva forma de medicina. Las partes involucradas son urgidas permanentemente para crear, respaldar y convertirse en propagandistas de la actividad física como una parte esencial del concepto de SALUD GLOBAL y el bienestar de la humanidad, llamándolos a la acción.
A los miembros de las comunidades se les solicita que eduquen y se empoderen ellos mismos y a sus vecinos para buscar consejería y ayuda para promover la actividad física.

Como profesionales de la salud debemos recordar que los pacientes son más proclives a cambiar su comportamiento si obtienen recompensas valederas – algo más que solamente perder unos cuantos kilos o poder usar una talla más pequeña de ropa. La recompensa debe ser algo relacionado a como siente cada una de las personas y debe ser algo que puedan celebrar con gozo y disfrutar. Por ello la recompensa óptima será permitir a las personas embarcarse permanentemente en un programa de ejercicio físico programado y abrazar cada día de sus vidas al máximo, sin enfermedad, discapacidad o pérdida de productividad. Espero que todos ustedes se unan a mi campaña EJERCICIO COMO MEDICINA. Juntos lograremos una población más sana y en forma.

Regina M. Benjamin, MD, MBA
Surgeon General of the United States, US Department of Health & Human Services 2009/2013, Washington, DC